1. El seductor (parte 3)


    Fecha: 12/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: tunovio, Fuente: CuentoRelatos

    ... contemplaba a su recién hecha esposa amando a otro. Cada vez que comenzaba a sentirse mal, el gran pene de Francisco le recordaba el dulce placer que estaba recibiendo, y sus pensamientos de culpa se convertían en algo más. “Estas son las consecuencias de apostar a tu esposa” pensó ella.
    
    Sin pensarlo más, se apartó ligeramente de Francisco, dejando de abrazarlo por un instante, para mirarlo a los ojos, sonriendo, sabiendo que Andrés miraba todo. Sin bacilar ni un poco, se acercó para besarlo; un rico y largo beso apasionado. Sus lenguas se juntaban mientras Francisco aprovechaba el momento de descanso para acariciar el cuerpo perfecto de su amante. Carla abría sus ojos por momentos, asegurándose de que su esposo estuviera mirando.
    
    -Soy tuya… -le dijo la chica entre besos.
    
    Separándose de Francisco, acercó uno de sus hermosos pechos hacia su boca, para entregárselo de nuevo. Él comenzó a besarlo, sosteniéndola de cintura para levantarla y penetrarla nuevamente. Así, Andrés miraba a su esposa gimiendo histérica, mientras el hombre con el que había perdido disfrutaba de sus hermosos senos, los que tanto amaba.
    
    Carla empujó a Francisco de forma juguetona, hasta que el quedara recostado, y así montarlo. Andrés observaba su hermoso cuerpo en todo su esplendor. No podía evitar pensar lo hermosa que se veía desnuda, aun cuando era otro el que la disfrutaba. No solo se dedicó a montarlo, quería asegurarse de que Andrés mirara el resultado de su pérdida, hasta las últimas ...
    ... consecuencias.
    
    Su esposa se levantaba más y más cada vez que cabalgaba a su amante. Podía ver el pene de Francisco, de gran tamaño, mucho mayor que el suyo, desapareciendo completamente en el interior de su amada. “Por qué lo castigaría de esa manera? ¿Realmente disfrutaba de hacerlo sufrir así?”, pensaba, sin poder quitar los ojos de lo que veía. La mirada de Carla era penetrante; un rostro consumido por el placer, que nunca había visto antes. Ella lo miró a los ojos por varios segundos, gimiendo, apenas aguantando la mirada… hasta agacharse para besar a Francisco:
    
    -Hazme tuya -le pidió, con una dulce y tierna voz, apenas aguantando los gemidos.
    
    -Pídemelo -le exigió Francisco con cierta dureza, aguantando su propio placer.
    
    -¡Hazme tuya! ¡Lléname! -le rogó la chica.
    
    Francisco entonces, la tomó de su cuello para besarla y no dejarla ir. Con su otra mano sobre su cintura, comenzó a penetrarla más y más fuerte, apalancándose de su cuerpo, y haciéndola gritar de gusto. Cuando ya no pudo más, la penetró una última vez, hasta lo más profundo; la sostuvo de su cintura, y comenzó a inundar su vagina de abundante semen caliente.
    
    Carla se sentía en las nubes; pequeñas lágrimas de placer salían de sus ojos mientras disfrutaba de su orgasmo, y sentía el calor de la esencia de Francisco llenando su vientre. Andrés no podía creerlo; su esposa se dejaba… preñar por otro hombre, aún frente de él. Sin poder aguantarlo más, se dio vuelta para salir del cuarto. Carla estaba muy ...
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