1. Mojarme Contigo- Parte 1


    Fecha: 17/06/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Musa Errante, Fuente: TodoRelatos

    Me llamoJimena. Soy curvy, mido 1.58, tez blanca, cabello rizado castaño, tetas grandes con pezones rosados y unas nalgas firmes gracias al gym. Soy heterosexual, sí, pero me encanta explorar mi sexualidad al máximo.
    
    Estaba cansada. Cansada de los hombres, de sus promesas rotas y de que siempre me trataran como quisieran.
    
    Era viernes por la noche. Llevaba media botella de vino encima, una tanguita negra y una blusa de tirantes blanca que dejaba marcados mis pezones. Me miré al espejo y me dije:“Jime, necesitas a alguien que te toque como a ti te gusta. Y esa, solo otra mujer lo puede entender.”
    
    Abrí una app de citas. No buscaba amor ni compromisos, solo algo distinto: una mujer, una cómplice, un cuerpo diferente al que estaba acostumbrada.
    
    Deslicé sin ganas hasta que aparecióella: piel perlada, cabello liso, labios carnosos y un culo que desde la foto me daban ganas de morder. Su bio decía:“Heterocuriosa. Busco mujer para experimentar, nada serio.”
    
    Perfecta. Le di a la derecha y… ¡match inmediato!
    
    El primer mensaje fue de ella, directo:
    
    —“Tengo novio, pero quiero experimentar. ¿Problema?”
    
    Sonreí frente a la pantalla mientras mis dedos jugaban con mi rajita, sobre la tela de la tanga. Respondí sin rodeos:
    
    —“Ninguno. Busco lo mismo.”
    
    Ella me preguntó: —“¿Ya has tenido experiencias?”
    
    —“Sí. Me encantan los hombres, pero coger con una mujer… es de lo más delicioso que existe.”
    
    —“Totalmente. Tengo novio, pero a veces se me voltea la cabeza, ...
    ... jaja.”
    
    Ya estaba caliente. Me levanté con la copa de vino en la mano y me dejé caer en la cama, acariciándome.
    
    —“Oye, Vero… ¿te gustaría que nos conociéramos?” —le pregunté, mordiéndome el labio.
    
    —“Sí. ¿Por dónde vives, qué motel te queda cerca?”
    
    Me sorprendió su rapidez. Sonreí maliciosa mientras me bajaba un poco la tanga.
    
    —“¿A poco quieres ya, ahorita?”
    
    —“Es que estoy ebria y me siento valiente.”
    
    Derramé vino sobre mi blusa y el pezón se marcó aún más. Reí, pensando que estábamos en el mismo estado.
    
    —“Bebé, ¿de verdad quieres perderte la mejor parte?”
    
    —“¿Cuál es la mejor parte?”
    
    —“El juego previo. El sexting. Cachondear para que cuando nos veamos, todo se disfrute mucho más.”
    
    Hubo un silencio. Yo ya estaba acostada, piernas abiertas, tocando mi clítoris suavecito. Entonces llegó su mensaje:
    
    —“Nunca he hecho sexting con una mujer… enséñame.”
    
    Mi sonrisa se alargó. Me encantaba ese giro. Escribí:
    
    —“Cierra los ojos y dime qué harías si estuviera frente a ti.”
    
    Tardó en contestar. Yo casi abría un porno pensando que se había asustado, cuando llegó su respuesta:
    
    —“Te miraría… no sabría qué hacer. ¿Puedo tocarte las tetas? Se ven ricas.”
    
    Me mordí el labio. —“Tócame lo que quieras. ¿A mí me dejas comerte todita?”
    
    —“Por favor!!! Siento que me vas a hacer venir riquísimo.”
    
    Mi respiración se aceleraba. —“¿Qué quieres que te haga, chiquita?”
    
    —“Me sentaría en tu cara y me frotaría en tu lengua mientras me agarras fuerte de las ...
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