1. ¿Tú qué harías, te la cogerías o no?


    Fecha: 17/06/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Fetichismo Incesto Autor: AbdelAbdim, Fuente: SexoSinTabues30

    ... comunicación empeoró, era muy notorio que a ella no le caía bien mi esposa y yo siempre odié a su marido.
    
    Hace un par de años, ella se divorció, y entró en un momento de crisis; me dijo que quería platicar conmigo y nos fuimos a comer solos, me contó todo, me dijo cómo y por qué había pasado y como el idiota de su marido la trataba mal y todo lo que le hacía. Entre los detalles que me contó por la confianza que nos tenemos, me dijo que un par de veces él llegó borracho en la noche, cuando ella ya estaba dormida, y la despertaba a jalones, arrancándole la ropa y bajándole los calzones para cogerla violentamente contra su voluntad. Mientras me lo contaba, sucedió lo mismo que la ocasión anterior, en el momento me dio mucha rabia y ganas de golpearlo, pero conforme fui imaginando la situación me excitó muchísimo imaginar ese cuadro pero siendo yo el afortunado que penetrara y cogiera salvajemente su cuerpo, su vagina, su culo; me palpitaba la verga, el corazón y las ganas… La comida terminó, la abracé, bese su frente y le dije que contara conmigo para lo que necesitara. Todo era verdad, la quiero y la cuidaría por encima de todo.
    
    Un año después, por temas diversos, resultó que ahora el divorciado era yo.
    
    Como era de esperarse, vi a mi prima, le platiqué todo, y empezamos a reconstruir la relación cercana que teníamos cuando éramos niños. Empezamos a salir a cenar, al cine, a los bolos, un par de veces se quedó a dormir en mi departamento. Pero fue hasta hace poco, ...
    ... después de que ella me hiciera una invitación para ir a un concierto, que algo paso por mi cabeza, algo que no había considerado, pero que se ha aferrado mucho en mi imaginación desde entonces…
    
    Ese día que me invitó al concierto, de la nada, sin que pasara algo particular, solo vino la idea a mi mente de forma repentina:“Y sí me la cogería” me le quedé viendo, su cara, su cuerpo y volví a decirme:“Claro que me la cogería una y otra vez…” y vino a mi memoria que por algún lugar entre mis archivos tenía sus fotos desnuda, recordé las varias veces que me masturbé viéndola y como memoricé su cuerpo, sus curvas, sus partes húmedas y empecé a tener una erección enfrente de ella que tuve que ocultar… pero la verdad, deseaba, como nunca antes lo había hecho, girarla y arrancarle la ropa mientras la besaba y acariciaba su cuerpo hasta terminar dentro de mi camioneta cogiendo en el estacionamiento como dos adolescentes cachondos.
    
    Desde entonces, la idea ha sido recurrente. Llevo casi un mes con la calentura y las ganas ardientes de meterle la verga por todos lados que ella se deje. Muero de ganas de comerme su vagina y probar sus jugos, sus fluidos; ganas de lamerle el culo y meterle mi lengua probando su carne; ganas de penetrarla suave y duro, tierno y amoroso, así como salvaje y violento; muchas ganas de que cojamos una y otra vez y hagamos cosas sucias, que no tengamos tabúes, ni límites… y proponerle que sigamos con nuestras vidas de primos, saliendo de vez en cuando, viendonos ...