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Presa urbana. Cap. 2
Fecha: 18/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... Hines. Condujo hasta un edificio que no parecía diferente de todos los otros edificios vecinos. Todo lo que Ron vio fue una pared de ladrillo oscuro, de cuatro pisos de altura, marcada con grafitis indescifrables. Al nivel de la calle había dos anchas puertas basculantes, ambas bien cerradas, ambas igualmente cubiertas de garabatos pintados con spray. Más arriba había unas mugrientas ventanas de fábrica, con los cristales colocados en marcos de metal. En el segundo piso, uno de los paneles estaba roto. Para cubrir el agujero irregular se habían usado cartones unidos con cinta adhesiva. "A mí no me parece una oficina,” comentó Ron. Miró alrededor de la zona, por costumbre. No se sentía a salvo aquí. Si dejabas de moverse, algo podría tratar de acercarse sigilosamente a ti. "No, no lo parece," estuvo de acuerdo Hines feliz. Sacó del bolsillo lo que parecía un teléfono móvil y presionó uno de los botones. Una de las puertas superiores comenzó a levantarse. Hacía un ruido sordo, chirriante, como si no estuviera bien cuidada. Con todo se levantó rápidamente y sin problemas. Apenas había espacio suficiente, cuando Hines aceleró a fondo. El coche salió disparado hacia adelante. Casi de inmediato, Hines pisó el freno. Detrás de ellos, la puerta golpeó al detenerse y luego comenzó a descender. Hines apagó las luces antes de que Ron pudiera echar un buen vistazo al interior. Luego apagó el motor. "¿Qué...?" Empezó Ron. Estaba tan oscuro ahora en el interior que no podía ver ...
... nada en absoluto. “Espera,” dijo Hines. Ron no podía ni siquiera ver su rostro, pero estaba seguro de que el otro hombre estaba sonriendo. En el momento en que la puerta se cerró, se encendieron las luces en el interior. Luces brillantes. Ron parpadeó ante el repentino resplandor. Una vez que sus ojos se hubieron adaptado, se bajó del coche para echar un vistazo. Lo primero que le llamó la atención fue lo limpio que estaba todo. El suelo estaba pintado de un gris brillante. Las paredes estaban pintadas del mismo tono de gris, pero plano, no brillante. La sala no era muy grande para una fábrica o un almacén, tal vez doce pies (unos 3,60 m) de largo por diez metros de ancho, pero el techo era de dos pisos de altura. A la izquierda, al nivel de la calle, había una puerta de acero. Sobre ella otra idéntica. Una escalera metálica, que partía de la pared a su derecha, llevaba hasta ella. Miró hacia atrás, esperando ver el interior de la ventana tapada. No vio ventanas en absoluto, en cualquiera de las paredes. "¿Qué diablos es esto?" exigió. "Esta es la entrada de empleados,” dijo Hines. "Vamos, te lo voy a enseñar." Se acercó a la puerta inferior y la abrió. "Te sigo,” señaló con la cabeza. Cuando atravesó la puerta se llevó otra sorpresa. El pasillo era amplio, limpio y bien iluminado. Las paredes eran más bloques de hormigón, pintados de un amarillo pálido. Por encima había un falso techo con iluminación empotrada. "No se parece en nada a lo te esperarías, ¿verdad?" ...