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Presa urbana. Cap. 2
Fecha: 18/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... colección de anillos, pendientes, relojes y collares, todo fue a parar a una bolsa de lona. Otro hombre comenzó a esposar a las cautivas. Hubo más llantos y sollozos, pero ninguna de las mujeres hizo ni siquiera una resistencia simbólica. "Somos muy minuciosos," prosiguió Carla. "Ahora, ¿qué les va a pasar?" "Teniendo en cuenta que todas ellas ya han sido… utilizadas... las vamos a poner a todas en una jaula y las dejamos descansar y secarse un poco antes de comenzar su entrenamiento." "¿Las ponéis a todas en la misma jaula?" "¡Oh, sí! La sala de la jaula está un poco en el lado frío, así que se tendrán que amontonar en busca de calor." "¿Y si no lo hacen?" "Lo harán," se rio Carla. "¿Ve a esa? ¿La que pensó que reconocía?" La señaló, mientras les ponían collares a las mujeres y las encadenaban por el cuello. Las cadenas parecían pesadas. Los hombres aprovecharon la oportunidad para acariciar a sus cautivas. Las mujeres se retorcían y gemían ante el trato brusco. Una de ellas se ganó una fuerte palmada en su lindo culito. Gritó y dejó de luchar. "Sí. ¿Qué pasa con ella?” "Ha hecho esto antes. Incluso si las demás se resisten, es probable que ella les hable de esto. En cualquier caso, la jaula tiene sólo un colchón, y una manta. Tarde o temprano, desnudas o no..." Carla se encogió de hombros y sonrió. "Rompes una inhibición y es mucho más fácil romper todas las demás". "Parece que lo tenéis todo planeado." "Hemos tenido años de experiencia. ...
... También tenemos una ventaja. No vendrían a nosotros si no lo desearan, de alguna manera." Carla se rio entre dientes. "Les ayudamos a encontrar nuevas maneras". "¿Qué hacéis si no tenéis disponible un cliente que repita?" "También lo tenemos cubierto," respondió Carla. "Entonces usamos un señuelo". "¿Un señuelo?" "Sí. Tenemos algunas mujeres muy atractivas que trabajan para nosotros. Se hacen pasar por clientas y pasan por lo mismo que nuestras clientas. Ayudan a empujar en la dirección correcta. También pueden evitar que las cosas vayan más allá de lo que las clientas pueden soportar en ese momento." "¿Cómo de duros sois con ellas?" "Oh,” se encogió de hombros. "Depende. Para las estudiantes de primer año y segundo año, nunca se es demasiado duro: azotes, latigazos leves, colocarlas en una cierta incomodidad para que sean más flexibles..." Hizo una pausa. "Para las demás puede ser bastante duro, dependiendo de lo que dicen que quieren y de lo que pensemos que pueden soportar. Es por eso que siempre tenemos a un médico aquí, por si acaso." Otra pausa, y luego sonrió. "Pero vamos, déjeme que le enseñe el resto de la instalación." "Me encantaría. Ha sido interesante hasta el momento." "Tengo que decirle que yo misma empecé aquí como señuelo." Carla le tomó otra vez del brazo al poco de salir de la sala de observación. "¿De veras?" Ron la miró. Sonreía, pero no a él. Su expresión era como si estuviera recordando algo con cariño. "Oh, sí", asintió. ...