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METAMORFOSIS 256
Fecha: 20/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Infidelidad Autor: Betelgeuse, Fuente: SexoSinTabues30
... bronceada de su cuerpito, él se deslizó la trusa y al acostarse sobre el cuerpo del pequeño le decía β¡te voy a hacer mi mujer!β el peso de su cuerpo sobre el del niño le hacía pujar, le besaba el cuello y la nuca β¡vas a sentir lo que es un macho!β se arrodilló junto al niño y abrió los glúteos lo más que pudo con una mano mientras que con la otra se ajustaba el pene entallándole en el culito, el prepucio se desliza mostrándose ese glande que entraba en el culito haciendo gemir al pequeño Mateo Fulgencio, β¡recuérdalo siempreβ¦ eres mi mujer!β β¡mi mujer!β esas palabras golpeaban como eco su mente, las llevaría siempre, β¡recuerda que tu culo es mío!β β¡mío!β empujó un poco la pelvis rozando con el culito del nene, β¡rico!β β¡rico!β finalmente el pene se deslizaba entre la separación de los glúteos, luego le hizo girar el cuerpo sobre la arena, β¡ahora vas a sentir más rico!β β¡así como te gusta!β, se apartó del pequeño caminando desnudo por los alrededores asegurándose de no ser vistos desde aquel lugar, el pene se agitaba al viento mientras corría, de ello pudo dar cuenta Mateo Fulgencio que estaba acostado en la arena pasándose la mano por detrás del culito, Dionisio se acercó al pequeño, le tomó de las piernas haciendo que la espalda quede sobre la arena húmeda, los talones del nene de cinco años quedaron a la altura de los hombros de Dionisio, le deslizó el cuerpito hasta que la espaldita se posara sobre los muslos, estando así el niño en esa posición le hizo abrir ...
... las piernas, la nariz y lengua rozaban la entrada del culito, empezó a lamerle y a chuparle el culito lo al niño le hacía delirar, el pene erecto empezaba a rozar el culito lampiño, los pies se agitaban al viento, los deditos de los pies se estiraban ante la sensación que los labios y lengua provocaban en ese culito de niño precioso, β¡ves que te gusta!β ahora el rostro rozaba el penecito erecto, encorvó un poco el cuerpo para pasar su rostro por el penecito β¡está hermoso!β β¡bien paradito!β lo chupaba ensalivándole, β¡que fina textura!β β¡está muy bonito!β β¡cómo me gusta!β, β¡tiesito!β lo tocaba suave con los dedos y seguía luego chupándole β¡tiesito!β al terminar de chupar y lamer ese penecito lampiño le deslizó el cuerpo poniendo sus pies en los hombros, lo sujetó de las caderas, así inclinado su cuerpo sobre el de Dionisio tenía las piernas bien abiertas con los piecitos agitados al viento, β¡te voy a hacer mi mujer!β el pene entraba en ese culito β¡por aquí!β entraba más haciéndole gemir β¡por aquí!β sentía que lo estaba cogiendo bien, β¡por aquí te hago mi mujer!β, la pelvis se acercaban más, el niño gemía intensamente, ya el pene está queriendo penetrar más, el niño desesperado empezó a llorar pues sentía molestia de dolor en su culito, el llanto se incrementaba, es que le estaba doliendo mucho, a los trece años Dionisio sin mucha experiencia sexual consideraba que lo había desvirgado, en realidad sólo le había dilatado el traserito, pero para él sentir ese leve ...