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Una misteriosa insólita sorprendente familia XVIII
Fecha: 25/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... a excepción de Tala que corría a su lado, las demás terminaron superándolo e incluso sacándoles a él y a su única compañera un par de metros. Por eso entre jadeos entrecortados por la velocidad que estaban adquiriendo, Tala le dijo: -Parece una competición para ver cuál de ellas enseña más chicha, ya solo falta que alguna termine corriendo en pelotas, aunque a un par de ellas, ya poco les falta. -Si Rebeca parece dispuesta a llegar la primera, y hay que reconocer que la muchacha está en forma. – dijo Julio también algo sofocado, aunque en su caso no solo era por la velocidad, pues la visión de los traseros que se movían rítmicamente delante de ellos lo estaba llevando al límite – Y como tú dices creo que alguna de ellas está dispuesta a terminar corriendo con sus vergüenzas al aire. Lo decía Julio al comprobar que Justa, que junto a Giulia eran las únicas que llevaban un bañador completo, se acababa de quitar la parte superior, bajándose los tirantes y dejándolos colgando al lado de sus caderas, por lo que sus preciosas tetas al aire y por la propia inercia de la carrera, rebotaban graciosamente. Giulia al ver lo que hacia su doble la imito sin vacilar, y como si la caída de unas fichas de dominó se tratase, las demás las emularon y empezaron a volar sujetadores de los bikinis por lo que cien metros más adelante solamente Tala corría con vestimenta decente, si así podía llamarse la escasa tela del pequeño bikini que llevaba puesto. Pero la cosa no iba a terminar ...
... así, pues primero Alba y después Paula, que eran las ultimas del grupo que precedía a los dos rezagados, empezaron a juguetear entre ellas, y tras desanudarse mutuamente los lazos laterales de las braguitas de sus diminutos bañadores, lanzaron estas prendas para seguir corriendo pero ahora riendo de forma alocada y completamente desnudas, consiguiendo con esa provocadora actitud que Julio, que las tenía delante a solo un par de metros y que cogió al vuelo las prendas que ellas soltaron, tuviese una erección salvaje, cosa que no pasó desapercibida para Tala que corría a su lado, y que exclamó en un tono de voz agitado y a la vez muy alto, pues casi gritaba, cosa que denotaba además del esfuerzo que estaba realizando, su extrañeza, una evidente turbación y a la vez un excelente humor: -¡Joder! Si Paula y Alba han conseguido que hasta el muñeco de Julio se esté preparando para hacer ejercicio, porque ya ha empezado a hacer estiramientos, ja, ja, ja, ja. -Mas que gimnasia parece que va a intentar hacer un salto de pértiga. – dijo también riendo Belén que se había vuelto al oír lo que decía Tala y vio la situación – Por lo menos va corriendo con la garrocha preparada para ajustarla en algún cajetín de apoyo y después elevarse hasta las alturas e intentar tocar las estrellas, ja, ja, ja, ja. -Pues tendremos que tener todas preparado el cajetín. – dijo riendo Paula – Alba y yo ya lo hemos despejado de cualquier estorbo por si alguna de nosotras es la agraciada con la que ...