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Jaque Mate al Deseo
Fecha: 25/06/2026, Categorías: Incesto Autor: afplanet, Fuente: TodoRelatos
... y lo poco que le importa fingir indiferencia ahora. β Vamos... β murmura, deslizando una mano entre ustedes, hacia el botón de tu pantalón. β Demuéstrame que esto no te está volviendo loco... Ella (con un suspiro entre burlón y exasperado, desabrocha tu pantalón con dedos hábiles, sin romper el contacto visual. Su voz es un susurro cargado de ironía y lujuria): β Mierda... qué mal actor eres β murmura, mientras su palma se desliza dentro de la tela y te agarra sin ceremonia, ajustando su ritmo a tu pulso acelerado. β Pero si insistes en fingir... Se inclina para lamerte el cuello, saboreando cada tensión muscular que no puedes ocultar, mientras su mano trabaja con precisión cruel. La tela de su bikini superior se ha desplazado, pero ella no lo corrige. β Ahora dime que no lo querías... β retoca, clavando los dientes en tu clavícula al sentir cómo cedes a su tacto. Ella (se detiene abruptamente, retirando su mano con una risa baja y cargada de malicia. Se incorpora para mirarte fijamente, los labios hinchados y los ojos brillando con puro desafío): β Oh, vamos... β Desliza un dedo por tu pecho hasta tu barbilla, forzándote a mirarla. β ¿En serio crees que esto es un juego de paciencia? De pronto, se desprende de ti con un movimiento fluido y se arrodilla en el suelo frente al sofá. Sus manos vuelven a tu cintura, esta vez para arrancarte el pantalón y la ropa interior de un tirón, dejándote expuesto al aire frío de la habitación... y a su ...
... aliento caliente. β Mira lo que me haces hacer... β susurra, antes de inclinarse y tomarte por completo en su boca, sin preámbulos, sin piedad. Sus uñas se clavan en tus muslos mientras te obliga a reaccionar, a soltar ese gemido que tanto le niegas. Ella (retira los labios con un pop húmedo, los ojos oscuros como la noche fuera de la casa de playa. Su sonrisa es puro fuego y desafío, la punta de la lengua limpiando el labio inferior lentamente): β Dios... Eres irritante β susurra, arrastrando las uñas desde tus muslos hasta tu abdomen, marcando líneas rojas que delatan su frustración... y su obsesión. Se levanta de golpe, pero no para huir: en un movimiento brusco, se quita la camiseta y el bikini superior, dejando al descubierto su piel dorada por el sol. Luego, sin romper el contacto visual, desliza sus brazadores hasta los tobillos y los patea lejos. β Así. Ahora estamos igual β resopla, colocándose otra vez sobre tus piernas, pero esta vez sin tocarte donde más lo deseas. En cambio, frota su cuerpo desnudo contra el tuyo, cada curva, cada cicatriz, cada lunar presionando contra tu piel como un tormento deliberado. β ¿Sigues distraído, amor? β jadea en tu oído, mordiéndolo después con fuerza. Porque yo puedo hacer esto toda la noche... Ella (un destello de furia lujuriosa atraviesa su mirada antes de reírse, baja y ronca. Se inclina hasta que sus labios casi tocan los tuyos, pero se detiene a un milímetro, dejando que su aliento caliente sea tu único ...