1. Consultorio


    Fecha: 26/06/2026, Categorías: Gays Autor: mapache30, Fuente: SexoSinTabues30

    Este relato sucedió hace dos años mientras estaba haciendo mi servicio social de medicina en una clínica comunal.
    
    En ese entonces yo tenía recién cumplidos mis 25 años, nunca dejé una materia así que salí super rápido haha. Mi día consistía en simplemente atender pacientes todo el mi turno y ya, nada más, un poco aburrido.
    
    Una tarde, el consultorio estaba algo solo cuando de repente me pasaron a un paciente de 16 años. Entró con su uniforme de colegio, me enamoré al verlo, blanco. 1.65. 135 lbs. pelo castaño y ojos cafés claros, enamoradísimo yo.
    
    Yo por mi parte, 1.74 cm. soy delgado, moreno, cabello castaño oscuro rizado, no soy un gran prospecto pero tengo lo mío. En fin lo saludé, se llamabaAndy, lo invité a tomar asiento, revisé su expediente y motivo de consulta “dolor muscular”. Le pregunté dónde le dolía exactamente y vi que se puso nervioso y me dijo:
    
    -No es por dolor muscular Dr. es algo más íntimo.
    
    -Explícame un poco más -le respondí-
    
    -Es que bueno, hoy en la mañana antes de ir al Instituto, al estar haciendo mis necesidades, vi un poco de sangre y me asusté un poco, sinceramente tengo miedo y estoy preocupado de que sea cancer o algo grave -me respondió-
    
    Yo lo calmé y le expliqué que podría ser por muchísimas cosas, desde una pequeña fisura por una fuerza hasta por gastritis o una úlcera. Seguí indagando más al respecto datos equis, pero para paz mental de él le pregunté si estaba de acuerdo con que le revisase el ano para poder salir de ...
    ... dudas. Aceptó, un poco nervioso pero lo hizo.
    
    Sinceramente lo vi preocupado y no pensaba en nada más, simplemente quería revisar y descartar cualquier signo o síntoma, le dije que se bajara el pantalón y el boxer y se pusiera boca abajo en la camilla. Me estaba calzando los guantes cuando vi esas piernas velludas, esas nalgas rendondas y rosadas y esos huevos peludos colgando, mi verga empezó a crecer y mi corazón empezó a correr a mil, nunca me había pasado eso en mi consultorio, tenía que dejar esos pensamientos y ser profesional, pero no pude. Le pedí que se calmara y que revisaría su ano en busca de alguna fisura o algo. Al abrir sus nalgas pude ver que tenía la entrada peludita también y un olor a sudor del día inundó mi nariz. Mi bóxer estaba empapado en precum, pude ver su ano rosado, me unté gel para ultrasonido y y empecé rodear su ano con mi dedo.
    
    El estaba nervioso, veía como sus piernas temblaban y su respiración se agitaba, yo ya había encontrado la causa del
    
    problema, y le pregunté:
    
    -Bueno, veo aquí una pequeña fisura, déjame preguntar, ¿Has tenido relaciones sexuales por vía anal o algo que te haya podido causar daño en esta área?
    
    se quedó callado unos segundos y respondió:
    
    -No doctor, pero… hace unos días intenté meterme los dedos y algo más…
    
    Tranquilo -le respondí- es normal querer experimentar sensaciones y descubrir tu cuerpo, es normal a esta edad, simplemente es de tener precaución.
    
    Se quedó callado y le volví a preguntar:
    
    ¿Que más ...
«123»