1. La putita de mi primo


    Fecha: 26/06/2026, Categorías: Transexuales Autor: danirecuerdos, Fuente: CuentoRelatos

    Hace unos años gané una beca para un curso de inglés en otra ciudad. La beca cubría alimentación y estudios, pero no hospedaje. Para mi fortuna en esa ciudad vive la hermana de mi mamá con su familia; su esposo, 3 hijos y 1 hija. La casa es de dos pisos. El piso de abajo es más que todo un garaje y una oficina sin uso. Mi tía me dijo que podía hospedarme en esa oficina que tiene su propio baño. Solo tuve que conseguir una cama y ya tenía mi propio mini departamento. La privacidad es algo muy importante para mí porque siempre he sido un travesti de closet.
    
    Desde la niño siempre que tuve oportunidad usé en secreto cosas de mi madre como labial, tangas, faldas, etc. A medida que trascurrió la adolescencia este gusto fue creciendo más ya que su ropa me empezó a lucir más sexy. Mi cuerpo es poco masculino, casi neutro con un extra de nalgas. Mi rostro es bonito, sin barba y mis labios son bonitos (boca de mamona me decían en el colegio los chicos burlones).
    
    Pasó el primer mes sin novedad, los estudios se me hacían fáciles y tuve tiempo para comprar unas tanguitas (una negra y otra rosada), labial y bisutería. Las usaba solo para mirarme al espejo hasta calentarme mucho y tocarme viendo porno. Imitada durante todo el vídeo a la chica y me sentía muy puta. Pero una vez que se tiene algo, uno quiere más. Cuando salían mis familiares alcancé a ver varias veces a mi prima con ropa linda y coqueta. Ella tenía 16 años en ese entonces, pero toda una mujer físicamente. Empecé a ...
    ... desear su ropa. Yo no me atrevía a comprar ropa de mujer porque imaginaba que alguien podía entrar y descubrirlas. Lo poco que compré se podía meter fácilmente en un zapato y guardarlo al fondo del closet.
    
    Para mi suerte un día mi tía se acercó a mí y me comentó que saldrían a la playa desde el jueves y regresaban el domingo de noche. Me dio las llaves e instrucciones para que la casa esté segura. Además, me dio las llaves del piso de arriba para que consuma lo que quiera de la refrigeradora para que nada se desperdicie. Apenas me quedé a solas, mi mente empezó a volar imaginando las posibilidades, sobre todo la de usar la ropa de mi prima y caminar libremente como una chica. Pensé que tenía que hacer las cosas bien, así que una vez que ellos salieron, salí a un centro depilatorio. Llegué con gorra y mascarilla para proteger mi identidad. Las señoras que depilan se reían, pero no me importaba, fue un precio bajo para el placer de verme en el espejo sin nada de vellos, todo despejado y suave: axilas, pubis, ano, piernas, todo.
    
    Esperé un poco hasta que vi las fotos de mi tía en la playa (la cual está a 5 horas) y supe que era el momento. Subí e inmediatamente localicé el cuarto de mi prima. Entré y sentí algo muy bonito al ver su habitación. Era muy rosado, olía a perfume y cremas. Tenía peluches y cajitas con joyas y maquillaje. También vi un gran armario con mucha ropa, pero no quería arriesgarme a dejar huellas así que fui a buscar su ropa sucia. Sentí mucha emoción al ver ...
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