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Presa escurridiza - Cap 1
Fecha: 27/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... Kimberley comprobó que era realmente una mujer muy pequeña, poco más que cinco pies (1,50 m) de alta, si llegaba. Su mochila era de tamaño normal. Era solo que parecía mucho más grande en ella, aunque parecía llevarla con facilidad. “¡Hola! ¡Gracias por esperarme!” La recién llegada extendió la mano, todavía sonriente. Kimberley estrechó la mano que le ofrecía después de Bárbara. Resultaba un poco surrealista, aquí en el bosque. “Llamadme Cat. Diminutivo de Catherine.” Cat tenía una linda carita con forma de corazón, grandes ojos castaños, y pelo brillante castaño oscuro hasta los hombros. La fuerza de su mano era mayor de lo que Kimberley esperaba, y la sonrisa parecía ser algo permanente en su rostro, mostrando unos dientecitos blancos y regulares. “¿Vais a la ciudad? ¡Yo también! ¿Os parece bien que vayamos juntas?” “Ah… claro. ¿Por qué no?” Kimberley se sentía ligeramente abrumada por aquella intensa aparición. “¡Estupendo!” Asintió Cat. “Me sentía un poco sola aquí.” “¿Desde dónde vienes?” Preguntó Bárbara. Cat se encogió de hombros. “Me dejó ahí atrás un camión hace un rato.” Señaló vagamente un sendero atrás. “Me dijo que esta senda me llevaría a la ciudad. De modo que aquí estoy. ¿También repetís vosotras?” “Eh… sí.” Kimberley miró hacia donde había señalado Cat. Hasta donde ella sabía solo había un sitio para que un camión soltara a una mujer. A Cat debían haberla soltado bastante después de que lo hubieran hecho con ella y Bárbara, y aún las ...
... había alcanzado. Echó una rápida mirada a las piernas de Cat, pero los vaqueros que llevaba no daban pistas del aspecto que pudieran tener. Kimberley hubiera apostado que serían “piernas de animadora”, robustas y fuertes, pero bien torneadas. “¿Habéis estado en este sitio antes?” siguió Cat. “Eh… no, no hemos estado,” replicó Kimberley. “¿Has estado tú?” “No.” Cat agitó la cabeza. “Aunque he oído hablar. Decidme, ¿cómo os llamáis? ¡Me olvidé de preguntarlo! ¡Perdonad mis modales!” “Yo soy Bárbara,” empezó Bárbara. “Ella es…” “Chica-elfo.” Interrumpió Kimberley antes de que Bárbara pudiera decir nada más. Cat miró a Kimberley de arriba abajo, con la cabeza inclinada hacia un lado. “¡Eh, sí!” dijo al fin. “¡Ya lo veo!” Dio un paso hacia un lado, luego al otro lado para poder ver mejor las orejas de Kimberley. “Sí, te va bien. Entonces, ¿cuál es vuestra historia, Chica-elfo, Bárbara?” “¿Historia?” “¿Para qué vais a la ciudad?” Cat hizo una pausa y se rió. “Quiero decir, ¿qué tipo de paquete? ¿O vosotras solo vais de vacaciones?” “¿Qué?” Alzó la voz Bárbara. “No entiendo.” “Oh, perdón.” Cat volvió a encogerse de hombros. Kimberley imaginó que lo hacía muy a menudo en una conversación. “¿No lo sabéis? Podéis quedaros en el hotel simplemente si queréis. No es un alojamiento de cinco estrellas, según he oído, pero tiene piscina y la comida es bastante buena. La población tiene un par de bares, y es realmente fácil encontrarse al Señor Buen Polvo, según me han ...