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Más de … Papi y mami.
Fecha: 27/06/2026, Categorías: Incesto Masturbación Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... suceder en forma natural … —¡Oh! … Entiendo, cariño … Lo dejé allí y subí las escaleras. Me había lavado en casa de Isabel después que de su padre me salpicara mi cuerpo, pero quería lavarme un poco más profundamente y necesitaba una buena ducha en casa. Me desnudé en mi cuarto y luego me metí al baño a ducharme. Cuando volví a mi habitación continué a secarme y escuché a papá que entraba en su dormitorio. Me senté desnuda en mi cama por un par de minutos, estaba indecisa si tocarme o solo vestirme. De pronto comencé a sentir los sonidos que provenían del cuarto de mis padres. El ritmo de su mano golpeando contra su pelvis, su prepucio viajando atrás y adelante por toda la longitud de su pene. Sonreí, me alegré de que papá pudiera hacerlo con tanta frecuencia; en alguna parte leí que a medida que los hombres envejecen, a menudo tienen problemas de erección y algunos ni siquiera eyaculan. Papá es vigoroso y fuerte, es un super hombre. Sin darme cuenta me extendí sobre la cama con mis piernas abiertas y deslicé mis dedos sobre mi vagina, imaginaba la polla de papá bombeando mi boca, tal cual el papá de Isabel había follado la boca de ella. No me pareció tan cachondo en ese momento, pero ahora, mientras fantaseaba con mis ojos cerrados, encontré que mi panocha se estaba volviendo acuosa y cuando deslicé mi dedo medio en mi agujero, pude confirmar lo mojada que estaba. Abrí los ojos y papá estaba parado en mi puerta, su polla brillaba como una estrella con matices ...
... bermellón y violeta, pendía entre sus piernas como un fruto preciado. Me lamí los labios contemplando su hermosura. Papá avanzó y se paró junto a mi cama; ahora su polla estaba a mi alcance y no pude aguantarme ni un segundo más. Me giré ansiosa y me senté frente a él, sostuve su gruesa y blandengue polla en mi mano, la levanté hacia arriba y me incliné para hacerla andar dentro de mi boca. La hice prisionera entre mis labios, moví mi lengua entre los pliegues de su afelpada piel para desplazar esos dobleces de delicada carne hacia atrás, mi mano ayudó en el intento de descubrir su enorme glande. Mi lengua se hizo dueña de ese melocotón y se paseó soberana alrededor de ese anillo fundente. Papá se llevó una mano a la boca y gimió. Me quedé quieta un instante sintiendo el temblor de sus piernas. Luego con su prepucio arremangado hasta el final, lo engullí casi hasta tocar el vientre de mi padre, sus bolas golpearon mi barbilla e inicié a succionarlo y a pajearlo con mi mano. Su polla palpitaba al tiempo que comenzaba a ponerse dura y a inflar mis mejillas. Sentí el calor y la humedad de mi panocha intensificarse. La maravillosa y caliente carne de papá llenaba mi boca completamente gracias a mis toques y caricias. Siempre lo había visto ponerse duro desde una cierta distancia, pero ahora no solo lo estaba viendo, lo estaba sintiendo crecer dentro de mi boca. Mi coño se contrajo en deleitosos temblores cuando fugazmente me pasó por la mente como se sentiría colmando y empujando ...