-
Más de … Papi y mami.
Fecha: 27/06/2026, Categorías: Incesto Masturbación Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... estar todos juntos … Pero no esta noche … —Vale … Déjame ahora aparejar la mesa para cenar mientras tú terminas de cocinar … Puse los cubiertos, los platos, las ensaladeras, salsas y limones, y tres vasos de vino. A papá le encanta el vino blanco para acompañar el pescado. Cenamos conversando de todo un poco. Papá nos narró su odisea para pescar los peces y entre risotadas y comentarios varios, disfrutamos de los sabrosos platos cocinados por mamá. Cuando terminamos ayudé a mamá a limpiar la cocina. Luego nos fuimos a ver la televisión. Papá eligió una película de Bruce Willis que ya había visto más de un par de veces. Así que les di las buenas noches y me fui a mi cuarto. Apenas entré a mi habitación y me desnudé, agarré mi bata y me fui a la ducha. ¡Guau! Rocié mi clítoris con el cabezal de la ducha y se sintió delicioso. Se me puso la piel de gallina, se me pararon hasta los pelos de la nuca. Golpes eléctricos y escalofríos recorrieron mi cuerpo provocándome estremecimientos de loco placer. Rápidamente me sequé y volví a la cama desnuda para terminar lo que había empezado. Me tiré de espaldas sobre mi cama y pasé suavemente un dedo por cada lado de mis calientes labios, yendo hacia la parte superior, la parte más sensible de mi pequeña panocha. Solo desearía que más hombres supieran lo que eso significa, tal vez no intentarían solo de meter su polla en el agujero lo antes posible, las mujeres reaccionamos un poco más lento. Caricias a nuestros muslos, ...
... nuestro monte de venus, nuestra ingle; esos son los lugares a estimular para iniciar las llamas de mi coño. Sumergí mi dedo índice de mi mano derecha sobre mis pliegues y lo embarduné con mis fluidos naturales, luego lo devolví a la convergencia de mis muslos, justo en la hendedura de mi panocha para estimular y mejorar la lubricación. Repetí el todo con mi mano izquierda, luego ambos dedos estiraron los labios hacia los lados y expuse mi clítoris a las caricias de mis dedos. Mis dedos medios estiraron mis labios hacia los costados y abrí mi conchita ampliamente. Mi nivel de excitación aumentó, gemidos de deleite escaparon de mi boca, cuando mis dedos exploraron la abertura rosadas de mis labios menores. Solo rozando y sin penetrar. Sentí las contracciones de mi panocha queriendo sentir esos dedos más adentro. Pero me resistí. Mi espalda se curvó y también los deditos de mis pies. Encontré la capucha de mi botoncito y presioné caldeamente mi turgencia, casi me corro. Mis gemidos de placer se dispararon y se convirtieron en jadeos. Penetré mi panocha con los dedos de mi mano izquierda, pasándola bajo mis glúteos; mientras con mis dedos de mi mano derecha, presioné mi clítoris y le di unos golpecitos muy suaves. Tuve la tendencia de juntar mis muslos, el placer era abrumador, mi respiración se hizo muy agitada. Me sorprendí de estar tan excitada, la estimulación había sido poca. Podía sentir mis nalgas tensadas, mis pezones estaban durísimos. Mis piernas tiesas y mis pies ...