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Greta vs John (con el negro de Whatsapp)
Fecha: 30/06/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30
... tamaño?Thunberg: El tamaño ¿de qué? Morley y yo fuimos entonces quienes nos palmeamos la cara.Thunberg: Ay ¡no me digas que me vas a tocar esa fruslería de tema!Unwetto: ¡Dime! ¿Te parece que es un tema que toco porque todo mundo habla de eso?Thunberg: Pues sí (hizo un gesto bastante infantil).Unwetto: Pues no. Todo mundo habla de eso porque sienten que lo tienen chico. Y yo toco el tema por todo lo contrario. Greta se congeló. Ahí estaba Dobbery otra vez ‘pidiéndoselo’, aunque esta vez con sumo tacto.Unwetto: (separa la espalda de cubierta y se apoya en un codo) Querida, Mylene y yo sabemos que tú ya habías visto mis fotos antes de conocerme. Como Thunberg seguía congelada, Morley y yo nos pegamos a las orillas de nuestros asientos.Unwetto: Dime ¿Te importa el tamaño?Thunberg: Está bien, lo acepto. Una vez un activista en Suecia, que era medio-pervertido, me hizo una broma por Whatsapp. Me dijo «mira el nuevo miembro de la organización». Luego me desplacé hacia abajo en tu foto y vi a qué miembro se refería. ¿Quieres una respuesta honesta? Si no supiera que… que eres tú… pues el tamaño no me importaría. Pero me importa justamente porque sé que eres tú. ¿Si me entiendes? Morley y yo ya estábamos de pie frotando las yemas de los dedos delante de los monitores, como si estuvieran por cobrar el tiro del punto penal que definiría el mundial. La cámara espía estaba pegada al bauprés del Sophya. Hubo un corto silencio, durante el que Unwetto acarició a Thunberg por el costado ...
... del rostro. Morley balbuceaba «¡Genio, genio!». Thunberg se mordió los labios.Morley: ¡Habla ya, tonta!Thunberg: Tú has sido muy especial, muy respetuoso y decente conmigo. Pero es que yo soy vir… Aunque es obvio que dijo “virgen”, la transcripción del audio no está completa debido a que la palabra es inaudible porque Morley y yo gritamos de emoción y golpeamos la consola.Unwetto: (Tras acercarse a su oído, susurró) Te prometo que seré el doble o triple de gentil ahora (le besó el cuello). El negro de Whatsapp rodeó a la delgada niña con su brazo y la hizo rodar sobre él, movimiento al que ella opuso nula resistencia. Estando sobre él, ella susurró:Thunberg: ¿Aquí? Me siento rarísima. Vamos adentro.Unwetto: Dime, en estos días que han pasado ¿qué no ha sido raro para ti?Thunberg: Todo ha sido raro, pero entre más raro, también más maravilloso. Empezaron a besarse. Morley y yo extendimos lo brazos al cielo. John Unwetto acarició la espalda de Thunberg por varios minutos, con las yemas de los dedos, arriba y abajo, una y otra vez. El largo cabello de la menor se abría como alas de libélula hacia los lados. En un movimiento lento, Unwetto rodó y se puso encima de ella.Yo: Ojalá y O’hara estuviera aquí.Morley: Pero lo puede ver después.Yo: No por ver el sexo, sino para que celebrara con nosotros. O’hara había partido hacía 10 horas a George Town, al encuentro de quienes nos habían facilitado tanto el Sophya como el catamarán de vigilancia. Eran personas cuyos negocios se verían ...