-
Influencer adolescente
Fecha: 30/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fantasías Eróticas Sexo en Grupo Autor: TomLau, Fuente: SexoSinTabues30
... más y más, sintiendo su apretado interior, como si quisiera estrangular mi verga. Sentí la pared del fondo de su interior y aun así empujé un poco más hasta que mis bolas quedaron tocando su culito. Ella seguía llorando a gritos y moviendo las piernas, que Santi y Emiliano tenían fuertemente afirmadas. Joel solo se dedicaba a disfrutar de la vista y mantener apuntando la pistola. Estuve unos segundos ahí, la tomé de su diminuta cintura con ambas manos y suavemente fui sacando mi verga, cuando ya estaba a punto de sacarla, la volví a meter hasta el fondo de golpe. Seguido de otro agudo grito de dolor. Seguí con eso, aumentando cada vez más la velocidad hasta llegar a un ritmo donde sentía que se me salía el corazón. Mis gruñidos, el sonido húmedo y resbaladizo de mi verga entrando y saliendo su concha, sus fluidos mezclándose y de la carne chocando contra la carne llenaban el lugar. Yo: Si! Si! toma putita!.. esto consigues con tus bailes! .. toma! toma! La embestía con fuerza sin soltarla de su cintura. Estaba por acabar, aumenté más la velocidad y al mismo tiempo me aguantaba la respiración. Veía como piel de sus piernas se movía haciendo ondas por cada golpe de mi cuerpo. Naomi daba un grito por cada embestida que ya casi se unían en un solo grito constante. Yo: aaaahhhhhhh…ggggghhhh!! Más chorros de mi acumulado semen salían de mi palpitante verga al interior de esa desvirgada vagina, mientras mi cuerpo se sacudía con la fuerza de cada chorro. Se la dejé ...
... metida por un minuto hasta que logre recuperar el ritmo de mi respiración. Cuando se la saqué, mi verga estaba cubierta de la mezcla de sus blanquecinos fluidos con mi semen, dejando caer unos chorros de su interior al suelo. Había acabado por segunda ves, y aunque estaba cansado, mi verga seguía como palo y yo no quería detenerme ahí. Mi amigos bajaron sus piernas, quedando ella nuevamente de pié. Sin perder el tiempo, la tomé de sus caderas y la giré para dejarla mirando el poste. La imagen que tenía frente a mis ojos era alucinante. Sus brazos en alto hacían que su espalda se viese más fina de lo que era, su pequeña cintura que casi sentía que podía rodear solo con mi manos, sus hoyuelos en la parte inferior de la espalda eran muy marcados, dando la bienvenida a sus hermosas nalgas. Eran perfectas, redondas como moldeadas a mano, grandes ,pero de un tamaño perfecto para quedar en esas anchas caderas. Sus muslos eran igual de anchos, haciendo una curva perfecta con sus caderas, que, a medida que bajaban, se iban adelgazando para formar unas finas y perfectas piernas. Mi verga quería más… yo quería más. Me arrodillé frente a ese hermoso culito, teniéndolo a la altura de mi cara y puse mi manos sobre sus nalgas. Eran tan esponjosas y firmes a la vez, su piel era suave, perfecta, se sentía como seda en mis dedos. Mis manos no alcanzaban a cubrirlas por completo. Movía mis manos haciendo círculos y apretándolas, queriendo recorrer cada centímetro de ese culito que me ...