1. Era la galletita de mis amigos de primaria


    Fecha: 03/07/2026, Categorías: Fetichismo Gays Autor: Gabito180, Fuente: SexoSinTabues30

    ... pito suavemente. Hector tenía los ojos cerrados disfrutando mi ahora masturbación, Francisco miraba con atención a mi mamada mientras suspiraba con mucha fuerza.
    
    Tenía curiosidad, así que mientras lamía el glande de Francisco volteé a ver a Gustavo. No tenía impresión de querer unirse, pero tenía su short de mezclilla y su boxer verde en las rodillas, su camisa levantada dejando ver su abdomen plano y su mano derecha masturbando su verga. Era una verga delgada, tal vez de unos 15 cm, apenas tenía vello en la base, su glande era rosadito y redondo. Nos veía embobados a los tres, sus ojos fijos en cada detalle de lo que pasaba enfrente de él, masturbaba lentamente su verga, como si quisiera que aguantara toda la sesión oral que estab presenciando.
    
    Seguí mamando la verga de Héctor y Francisco alegremente, les hacia garganta profunda por turnos, pero era a Francisco a quien más le daba amor. Besaba su glande, lo lamía superficialmente, lo olía todo mirando fijamente a Francisco. Él me regalaba una sonrisa ancha, la diferencia entre Héctor y Francisco era enorme, no solo en el tamaño de sus pitos. Con Héctor hacia todo el trabajo, lo lamía y lo hacía gemir, pero hasta ahí, en cambio, con Francisco le daba más detalle a la mamada, él me tomaba de la cabeza y guiaba las mamadas, penetrando mi boca, en ocasiones se agachaba y me daba un beso morboso.
    
    El clímax de nuestro juego de niños llegó, Héctor comenzó a gemir con bravura, se levantó ligeramente del sillón y aventó 5 ...
    ... chorros de semestre directo a mi cara, solo alcancé a tratar unos 3. Ya deslechado, se recostó en el sillón y acariciaba su verguita ya dormida y con el restos de semen en la punta. Tomé su glande y absorbí lo restante antes sus suspiros desesperados. Inmediatamente, Francisco tomó delicadamente mi rostro y comenzó a masturbarse con furia mientras yo estaba bajo su vergota ya hinchada. De él brotaron chorros y chorros imposibles de contar, la mayoría en mi boca. Francisco gemía en voz alta.
    
    -UFFF, OFFF SÍ. Cometelo chiquita, comete la lechita de papi. -exclamó Francisco con la cara arrugada de la excitación-.
    
    De la misma forma que con Héctor, absorbí los restante de su glande cln delicadeza. ¿La sorpresa? Francisco me tomó y me levantó del suelo, me plantó un beso con lengua mientras batimos en nuestras bocas su lechita calentita.
    
    Gustavo al ver la escena, comenzó a suspirar fuerte, rápido solté a Francisco y me agaché en frente de Gustavo, él se levantó poniendo su verga en dirección a mi boca y varios chorros de lechita espesa llegaron a mi garganta sin caer en ningún lado más.
    
    Yo masturbé con fuerza, mi verga estaba hinchada y repleta de precum, Gustavo me trajo una servilleta para no manchar el piso y me vine ella. También la usé para limpiarme el rostro y otros lugares donde la lechita de marchitos de 12 me cayó.
    
    Todos nos vestimos y abandonamos la casa sin intercambiar palabra. Francisco me acompañó a mi casa entrelazados las manos discretamente para que ...