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El incesto en la vida de mi hija mi vida parte 24 FINAL
Fecha: 05/07/2026, Categorías: Incesto Intercambios Sexo en Grupo Autor: Jose Martinez, Fuente: SexoSinTabues30
... mas temprano para poder arreglar la escuela. Así que tomé mi teléfono y llamé a Tulio para decirle que viniera a buscarme. No pasaron 5 minutos cuando ya me estaba escribiendo que estaba parqueado frente a la escuela. El profesor terminó la clase, recogimos nuestras cosas, me despedí de mis amigas y salí rumbo al taxi para ir a mi casa. Tulio: Cuenta –me dijo entregándome un fajo de billetes – Lau: Qué?, no creí que fuera tan rápido Y tomando la radio llamó a su amigo. Tulio: Pedro, nos vemos en el mirador. Y salimos rumbo al mirador. Si recuerdan es el mismo mirador donde le mamé la verga a mi tío2 el día que conocí a William. Llegamos al sitio reservado para autos en el mirador, había pocos vehículos, y estaba un sr de unos 35 años moreno, chaparrito con algo de barriga, típico de todo taxistas, quien al ver el taxi de Tulio se acercó de inmediato. Abrió la puerta del copiloto donde yo me encontraba y saludo sin dejar de mirarme de manera lasciva y sorprendido. Tulio hizo las respectivas presentaciones, y le dijo a Pedro que corriera para atrás el asiento donde yo me encontraba. Me hicieron levantar de la silla, Pedro se sentó y comenzó la faena. La mirada de Pedro se perdió en mi cuerpo cuando yo me empecé a desnudar, con manos temblorosas me tocaba los senos y me miraba la vagina, como cuando uno sabe que lo que hace esta mal, pero tampoco se atreve a detenerse, para darle confianza tomé su cara entre mis manos y lo comencé a besar, él ...
... temeroso pero decidido me siguió y comenzamos en juego de lenguas y ojos cerrados que hacen más emocionante el momento, Sus manos se movían por todo mi cuerpo sin punto fijo donde detenerse, creo que él desearía ser un pulpo en ese momento. Así que lo ayudé tomando su mano derecha y colocándola directamente sobre mi vagina, haciendo presión con uno de sus dedos en el punto donde siento la mayor excitación, luego lo solté y dirigí mi mano a su cremallera para liberar su verga que estaba por estallar. El salto que dio su miembro fue estruendoso, y yo diría que hasta doloroso, porque noté que se hecho un poco para atrás, me imagino que por el roce de pantalón con la cabeza de su verga. No tenía un miembro muy grande que digamos, era mas bien por debajo de lo normal, eso sí un poco gordito. Lo tomé con mi mano, lo empecé a pajear y a sentir su palpitar y sus jugos correr por entre mis dedos. Debo confesar que tenía mucho tiempo de no tener relaciones, ya que por aquellas cosas de la vida me encontraba muy estresada por los estudios y las preocupaciones propias de mi edad, sumándole que se me había presentado un desorden hormonal y había ido al ginecólogo para que me diagnosticara algo. Por suerte para mí, no me hizo examen físico, solo me hizo algunas preguntas y me mandó unos exámenes todos en sangre. Tranquilos, no tenía nada malo, solo fue desorden hormonal. Para ese momento ya tenía dos dedos de Pedro metidos en mi vagina, su otra mano acariciándome una teta, sus labios en ...