-
Vigilante Intercambio
Fecha: 05/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... con calma—, pensé en ser un poco cordial con nuestro querido Jairo. Mientras hablaba, vi cómo Jairo la miraba con morbo. Lo noté en la forma en que sus ojos recorrieron su cuerpo, en la breve pausa antes de apartar la vista. Jairo se dio cuenta de que lo estaba observando y se recompuso rápidamente, enderezándose en su silla. Quizás pensó que su reacción me incomodaba, pero no dije nada. Solo sonreí, igual que Alejandra. El ambiente en la sala cambió sutilmente. Alejandra, sin notar la tensión, se sentó a mi lado con naturalidad, cruzando las piernas con esa gracia suya que siempre llamaba la atención. Jairo tomó un sorbo de whiskey, quizás para disimular su nerviosismo, y yo simplemente lo observé. —¿Y de qué hablaban? —preguntó mi esposa con interés. —De nada en particular —respondí encogiéndome de hombros—. Solo una charla entre amigos. Jairo asintió de inmediato, como si necesitara reafirmarlo. Pero su mirada seguía traicionándolo. Cada vez que Alejandra hablaba o gesticulaba, él parecía hipnotizado por su presencia. Lo noté. Ella, quizá por cortesía o por pura ingenuidad, mantenía su actitud relajada, sin darle demasiada importancia. Decidí seguir jugando mi papel. Serví otra ronda de whiskey y levanté mi vaso. —Por la buena compañía —dije, mirándolo a los ojos. Jairo dudó un segundo, pero luego levantó su vaso también. Alejandra venía con una falda elegante y medias veladas, se había sentado justo frente a Jairo y al lado mío. Ambos nos ...
... mirábamos cómplices al darnos cuenta de las miradas penetrantes de Jairo en sus piernas, como si quisiera ver más. —Mi amor, por qué no te cambias esa ropa, para que estes más cómoda. —Le digo a mi esposa dándole un apretón en su pierna —Así me siento bien. Además cero que me veo bien. ¿No es así Jairo? Jairo a todas voces nervioso. —Si señora, se ve usted muy bien así. Alejandra y yo reímos airadamente mientras Jairo solo soltaba una pequeña sonrisa nerviosa. —Pues muchas gracias, Jairo, eres un amor. —Dijo Alejandra —Pero mujer, yo lo decía era para que estuvieras más cómoda. —Insistí Mi mujer refunfuñando a modo de broma se puso de pie y fue a la habitación. Continuamos hablando unos minutos con Jairo hasta que ella regresó, se había colocado una de mis camisetas. —Creo que con esto me siento lo suficientemente cómoda, —Dijo ella. Era una camiseta blanca que le llegaba justo debajo de sus nalgas, por el frente, que era lo que yo veía, se le marcaban ligeramente los pezones. Eso me calentó demasiado, mi esposa había entendido a la perfección mis intenciones, me puse de pie y me acerqué a ella. —Inclusive solo con una de mis camisetas te ves hermosa mi amor. —Luego la bese y mis manos subieron ligeramente su camiseta, dándole una visión de su culo a Jairo. Sin dejar de besarla le aprete una de sus nalgas con lo que espero haber dado un buen espectáculo a nuestro invitado. Me despegué de mi esposa y me dirigí a Jairo. —Ahora que lo pienso tu también ...