1. De la curiosidad al vicio: mi primer succionador


    Fecha: 07/07/2026, Categorías: Confesiones Autor: Lia Y, Fuente: TodoRelatos

    Me dijo: -Ve al sexshop a buscar un paquete que te envié, anota el número de la tienda "Vanesasexshop", está ubicada en el centro de la ciudad-. Le tomé la palabra, prendí el carro y fuí a buscarlo; hasta ese momento, nunca había utilizado un juguete sexual, mucho menos tan moderno, simplemente me complacía con los dedos, mi mente, y cualquier otro objeto que me sirviera para saciar la calentura del instante, podía ser: un frasco de desodorante, el mango de un cepillo, un pepino...
    
    Tal vez era por desconocimiento del tema o porque pensaba que la satisfacción que me daba tocarme con mis propios dedos era más que suficiente. Era delicioso, pero en este momento, entiendo que era monótono; de hecho agradezco profundamente la dicha que me ha dado conocer y experimentar con estos nuevos implementos.
    
    Llegué al lugar, y Vanessa muy discreta y profesional me entrega el paquete, envuelto también de forma prudente. Me subí al carro y abrí la caja, era un succionador de clítoris (él sabía que por ahí debíamos empezar, conoce el placer que eso me da) debía cumplir con otras tareas, antes de poder llegar a casa a probarlo. Las ansias nos invadían a ambos, él quería conocer cada detalle, ¿qué sentía, cómo me lo colocaba?; yo también me mantuve con el clítois hinchado por las ganas.
    
    Debo confesar que en varias oportunidades me resistí a aceptar este regalo, pero la insistencia de él, desperó mi curiosidad y mi morbo. Eran tantas las opciones para ...
    ... dar placer a mi cuerpo, que debíamos dejar de perder el tiempo y comenzar a probar; ya habíamos visto ambos el catálogo de forma online varias veces, veíamos las características, las funciones; siempre con la intención de que yo escogiera, pero a mi falta de decisión, él acertadamente la tomó.
    
    En el trayecto a la casa, ya me imaginaba, todo lo que iba a disfrutar con mi nuevo juguete. Decidí probarlo primero y contarle los detalles luego. Era algo novedoso para mí. Le envié la foto de la cama mojada, el juguete al lado, ese era el mensaje; me llamó de inmediato, y le conté, me recosté en la cama, me quité rápidamente los pantalones y la ropa interior, me lo coloqué, el clítoris entraba lo justo en el agujero del succionador, sentía la vibración y un soplo delicioso, subía yo misma la intensidad, y en menos de dos minutos terminé. La inteligencia del juguete, está configurada para captar el orgasmo y ascelerar más las ondas de aire que chocan con el clítoris, cómo puede lograr eso, ¿aún me lo pregunto?.
    
    Sentí palpitaciones deliciosas, un efecto indescriptible que me recorría todas las zonas de la vagina y se expandía hacia atrás, percibía el flujo de sangre recorriendola, estaba muy caliente. Él quedó en silencio durante todo mi relato, yo sólo podía escuchar su respiración y algunas expresiones de placer.
    
    Posteriormente me anunció: "este es el comienzo de todas las cosas divinas que vamos a hacer, y ahora... te voy a comprar un dildo". 
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