1. La niñera trans 3


    Fecha: 08/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Transexuales Autor: asmita991, Fuente: SexoSinTabues30

    ... empecé a planear mis siguientes pasos.
    
    Le dije que nos fuéramos a mi cama para estar más cómodos y él bien obediente se fue corriendo mi cuarto. Yo iba detrás de él admirando ese culito que pronto sería mío.
    
    Llegamos al cuarto y se tiró en mi cama boca abajo, entonces yo me puse a un lado de él y le dije que siguiera sacando mielecita. No le tuve que decir dos veces y agarró mi verga para seguir mamando.
    
    Emtonces yo empecé a acariciarlo, le tocaba su cuerpo, pero me centraba más en esas nalguitas bien ricas. Él no decía nada y parecía como que su única misión era sacarme la cremita (leche).
    
    Me comencé a centrar en empezar a jugar con su anito, poco a poco le empecé a abrir esos dos duraznos que tiene por nalgas y empecé a pasar un dedo por ese anito virgen.
    
    Mientras, Santi seguía mamando verga, con lo que había inhalado de mis fumes ya estaba a full el Santi y hasta de comer se olvidó.
    
    En lo que le tocaba su anito, seguía fumando, la neta es que me sentía en la gloria de estar en esa situación y el fume me ponía más caliente.
    
    Fue cuando decidí echarle unos fumes en su hoyito para que empezara a ceder más fácil.
    
    Y así fue, empecé a meter un dedo y al principio se quejó, pero no dijo nada, conforme pasaba el tiempo pude meter mi dedo índice completo y ya no se quejaba, así que decidí avanzar con un segundo dedo.
    
    Y así seguí, poco a poco hasta que tres de mis dedos estaban incrustados en ese hoyito y él no decía nada, solo lo escuchaba gemir de ...
    ... placer. Para esto yo estaba que ya no aguantaba más o la metía o la metía.
    
    Entonces me levanté de la cama y le dije que se pusiera boca arriba y él o diente lo hizo, tomé una almohada y se la puse debajo de la cintura, para levantar más ese culito.
    
    Entonces me avalancé sobre él y empecé a besarle las nalgas y poco a poco fui entrando para mamarle ese hoyito que ya casi era mío.
    
    Él empezó a gemir de placer y decía que le gustaba mucho que siguiera y le hiciera más. Claro que yo obediente le seguí mamando ese culito tan delicioso.
    
    Entonces me detuve porque ya era hora de hacerlo mío. Le dije, Santi, vas a sentir un poquito de dolor, pero no grites ni trates de quitarte porque solo te vas a lastimar más. Él solo se me quedó viendo como ido y no dijo nada.
    
    Así que tomé mi verga, le echa harta saliva y a su culito y me puse manos a la obra.
    
    Empecé a puntearlo poco a poco, sin ser brusco ni nada, no quería asustarlo y así, poco a poco empezó a entrar la cabeza, cuando logró entrar, él dio un gritito y dijo que le dolía, que se la sacara. Cosa que no iba a hacer, porque mi verga solo iría hacia adelante. Entonces le dije que se calmara, que no pasaba nada y se me ocurrió besarlo, un beso de esos que solo se dan cuando estás cogiendo y lo disfrutas al máximo. Él solo se dejó llevar y poco a poco seguí entrando en él.
    
    Ya no quería echarle más humo, porque no lo quería drogar o que tuviera una sobredosis, por eso fue un poco tardado el penetrarlo. Ya estaba como a la ...