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La aprendiz de puta
Fecha: 08/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peli, Fuente: CuentoRelatos
Capítulo 1: F/F Supongo que todos tenemos al menos un amigo “de toda la vida”. En mi caso se llama Paco y creo que lo conozco desde siempre. Quizás somos tan buenos amigos por nuestra diferencia de forma de ser y de comportarnos. El ejemplo más claro seria, supongo, que a pesar de haber cumplido ambos ya los 30, el sigue estando soltero y sin compromiso mientras yo estoy ¿felizmente? casado desde hace unos años. Digo esto entre interrogantes porque precisamente todo lo que sucedió vino a tenor de la Gran Pelea. Si, así, con mayúsculas. Me imagino que en la vida de todo matrimonio hay al menos una de estas y, si no lo destruye, siempre deja huellas profundas en ambos. Coincidió que la nuestra ocurría solo un par de días antes de que Paco saliera a volar (es mecánico de vuelo de una compañía aérea) a algún remoto país. Y esta vez decidí aprovechar su oferta e irme con el a pasar unos días al quinto pino. Antes siempre me había negado, pues no veía bien el irme solo con él de juerga a algún país exótico, dejando sola a mi esposa en la casa. Sobre todo, porque todos sabemos que mi amigo aprovecha estas escapadas para hacer “locuras”. Muchas de las cuales conoce mi esposa, aunque la mayoría quedan entre nosotros. El caso es que esa mañana me embarque con Paco en el enorme avión, pagando solo un mínimo como concepto de seguro, y sin saber ni tan siquiera a donde nos dirigíamos. El país resulto ser Chile, al otro lado del “charco”. Les aseguro que si en ese momento me ...
... hubieran obligado a situarlo en el mapa me habrían puesto en un buen compromiso. Durante el vuelo me presento a Juan, su compañero mecánico, con el que rápidamente trabe una cierta amistad, pues era un tipo simpático y mundano. Me explicaron que su misión consistía en hacer una serie de pruebas a la aeronave durante el trayecto del larguísimo vuelo. Y, una vez en Chile, pasar un par de días en los hangares revisando diversas aeronaves de la compañía que harían escala en ese país, antes de volver a casa en otro avión al que le harían las mismas pruebas que a este. Yo, mientras me maravillaba de las cabriolas que hacían las compañías para ahorrarse un duro, pasé las siguientes horas viéndoles trabajar, intentando ligar con las bellas y estiradas azafatas (sin éxito, aunque me divertí bastante) y visitando la cabina un par de veces. Fue ameno, y me sirvió para olvidarme en parte de mis líos domésticos. Al llegar a ese país era ya bien entrada la tarde, y mi amigo me llevo directamente al hotel, donde me dijo que pronto recibiríamos una “grata sorpresa”. Yo, que ya le había oído hablar por teléfono, sabía que la tal “sorpresa” eran un par de putas para hacernos compañía. Por lo visto Paco conocía a una de ellas de anteriores visitas, y Juan, después de oírle describir sus “hazañas” con tanto énfasis insistió en acompañarnos. La puta no se atrevía a estar con los tres a la vez, así que se trajo a una compañera para “ayudarla”. Yo no quería ser aguafiestas, pero a pesar de ...