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En la casa del pueblo, Isa y la prima Montse (2, final)
Fecha: 09/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: SirSenior1964, Fuente: CuentoRelatos
... que las humillaciones son de puerta para dentro. -Ok, tengo que pasar por casa a cambiarme, me ha dejado toda la ropa chorreando, quiero lucirme para ti. Llamó a Montse, quien apareció por encima de los pies de la cama, sin atreverse a hablar. -Zorra, recoge esto y vienes a casa a buscarnos, vamos a comer fuera para celebrar tu aceptación como puta esclava. Haz la reserva y no nos hagas esperar. -Si señora, respondió Montse bajando la mirada. Isa durante el camino rebosaba felicidad, su cara era de triunfalismo y liberación. Al entrar en casa se abrazó al cuello y nos dimos un profundo beso. -Gracias. Por todo. por confiar en mí y dejarme que me liberara -Vamos cambiarte, ha sido un placer verte desenvolverte, la ira no es buena consejera deberás ganarte su admiración y ganas de servirte, dejando claro que ahora es tu esclava. Hoy tienes carta blanca sobre ella. Isa escogió unos jeans muy ceñidos y una blusa blanca con dos botones abiertos, que marcaba su silueta, dejando ver lo bien que se conservaba y que la hacían muy apetecible. Unos tacones altos y un pañuelo que caía sobre el pecho hacía desviar la mirada hipnóticamente. Montse llamó a la puerta, está vez había elegido un vestido por encima de las rodillas y la espalda descubierta. Unos tacones algo más bajos que los de Isa con lo que equiparaban alturas. -Todo preparado. El restaurante está en reformas tendremos que coger el coche o si quieren podemos tomar un vermut en la plaza y picar ...
... unas raciones. -Perfecto, hace un día soleado y me apetece lucirme, dijo Isa. Salimos dando un paseo hacía la plaza, Isa, le recitaba normas que había de seguir sin cuestionarse. -En nuestra presencia y en tu casa cuando estés sola irás siempre en ropa interior, pondremos cámaras para controlarte. -Estarás siempre dispuesta a ser usada por nosotros. -Solo podrás unirte a nuestros juegos cuando mi amo o yo te autoricemos. -No te podrás tocar, ni follarás con el imbécil de tu marido sin nuestro permiso. -Acudirás cuando te llamemos. Justifícalo como quieras. -En público nos tutearás, a solas seremos tus amos. ¿Entendido? Montse solo asentía, calculando cómo iba a cambiar drásticamente su vida, valorando si había jugado bien sus cartas, sabía que su vida sexual salía reforzada, el precio a pagar era otra cuestión, aunque ya no había marcha atrás. Me retrasé un poco observando aquellas dos mujeres, conviniendo como servir de la mejor manera a su amo. Llegamos a la plaza y nos sentamos en la terraza. Procurando estar algo retirados de miradas y oídos indiscretos. -Vamos al baño, ¿verdad Montse? Por favor pídenos algo. Dijo Isa. Según me dijo Isa al llegar al baño, sacó de su bolso un huevo vibrador, hizo a Montse humedecerlo con su boca, subir los brazos y lo introdujo en su coño, la cara de Montse era de súplica al saber que Isa disponía del mando y que lo usaría a su antojo, sin miramientos. -Te dejaré de momento las bragas para que no se ...