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Nuestro pequeño secreto: Mi prima y yo
Fecha: 11/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Hola, hoy vengo a contar una historia real que tuve con mi prima, espero que os guste. Yo en aquel entonces tenía 17 años y justo acababa de empezar las vacaciones de verano. En aquel momento, mi tía, castigó a mi prima (ella tenía 14 años) todo el verano sin salir con sus amigas debido a las malas notas que sacó hasta el punto que la hicieron repetir. Entonces, mi tía, contactó conmigo para pedirme un favor, que consistía en ir todos los días a su casa para asegurarme y vigilar que mi prima de verdad cumplía con el castigo y no salía de casa, ella me pagaría 5 euros cadia día de lunes a viernes que era los días que me necesitaba. Yo en aquel entonces necesitaba el dinero y tenía mucho tiempo libre, así que acepté. Al día siguiente me dispuse a ir a casa de mi tía. Cuando llegué, mi prima estaba en su habitación (ni siquiera me saludó) y yo sencillamente me senté en el sofá del salón y me puse a ver la tele para hacer tiempo. Pasaron unos minutos cuando mi prima sale de la habitación vestida y arreglada (he de reconocer que estaba bastante sexy) y me pregunta: «He quedado con unas amigas, podrías tú dejarme salir?». Yo le expliqué que no le podía dejar salir ya que su madre la había castigado, llegó incluso a intentar sobornarme con dinero que mi tía tenía ahorrado en una cajita para que le dejara salir, pero aún así decidí no traicionar la confianza de mi tía y me negué. Mi prima, bastante disgustada, volvió a encerrarse en su habitación sin éxito en intentar sobornarme ...
... y yo seguí con lo que estaba haciendo. Hasta que, al cabo de una media hora, mi prima vuelve a salir de la habitación, y esta vez con una sonrisilla maliciosa. Me miró fijamente a los ojos y me preguntó: «estás seguro de que no me vas dejar salir?». Yo nuevamente le volví a decir que no iba a ser posible. Entonces, mi prima agarró un cojín de el sofá y lo tiró justo delante de donde yo estaba sentado. Se puso de rodillas encima de él cojín y me empezó a desabrochar el pantalón. En ese momento estaba muy confundido, todo estaba pasando demasiado rápido, y le pregunté: «se puede saber que estás haciendo?». Entonces ella se detiene un momento, me mira fijamente a los ojos, con la misma sonrisilla de antes y me dice: «Tú solo relájate y disfruta». Sé que en aquel momento podría haberme negado en seguir con lo que estábamos haciendo, pero en ese momento estaba tan caliente que simplemente me dejé llevar. Entonces me bajó los pantalones y la ropa interior hasta los tobillos y empezó a masturbarme suavemente y a lamermela hasta que se me puso dura. Cuando ya estaba dura, ella se quitó toda la parte de arriba y el torso le quedó totalmente desnudo, mostrando esos pechitos tan desarrollados para su edad y tan bonitos que parecían dos manzanas, y seguidamente empezó a mamarmela. Por como me la estaba chupando, estoy casi seguro de que ya estaba experimentada en el tema, porque me hizo una de las mejores mamadas que he recibido nunca, como se la metía hasta el fondo, como me la chupaba ...