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Mika paga deuda con su culito
Fecha: 11/07/2026, Categorías: Gays Autor: kai, Fuente: TodoRelatos
Mika había conocido a Manuel en un bar de copas de Fénix Malpasado. Esa misma noche, Mika quedó impresionado por la apariencia de Manuel, un universitario atractivo, guapo y deportista. Sin dudarlo, Mika se la chupó en el portal de su casa. Era la segunda vez que quedaban, y Mika estaba ansioso por más. Sin embargo, le sorprendió cuando Manuel le propuso ir a comprar coca a su camello habitual. A Mika no le molestaba, ya que había probado la coca en varias ocasiones, pero no le parecía el plan ideal para una cita. A pesar de ello, aceptó, impulsado por el deseo de que Manuel le follase. Al llegar a la casa del camello, Mika se dio cuenta de que el lugar era putrefacto y sucio, con una decoración anticuada. Dos moros grandotes y de aspecto amenazante estaban allí. Manuel, intentando mantener la calma, saludó: "Hola, qué tal, jefe." Nadie respondió. Después de unos momentos tensos, salió un moro aún más grande, que con voz grave dijo: "Tú tienes muchas deudas, debes ir a por más dinero. ¿Aún te ves capaz de manejar cuatro?" Antes de que Manuel pudiera responder, el moro le soltó una bofetada que lo hizo tambalearse. Otro camello le propinó una patada lateral que lo hizo caer de rodillas. Mika, aterrado, no sabía dónde se había metido. "¿Qué has traído aquí? Manuel, ¿qué putita te has traído? ¿Es tu novia? Pues esto es lo que me has traído para pagar. Si no se paga de una manera, se paga de otra," dijo el moro, agarrando a Mika del brazo con fuerza. Mika solo podía ...
... balbucear "no, no, no," mientras Manuel yacía en el suelo, sin atreverse a levantar la cabeza. El moro grande arrastró a Mika hacia una habitación oscura y le ordenó: "Tú vas a pagar o también quieres recibir." Mika, temblando de miedo, respondió: "Haré lo que quieras, pero no me pegues." "Muy bien, hijo de moro, así se hace. Ahora siéntate aquí, ponte de rodillas y chúpame la polla," dijo el moro, sacándose el miembro de los pantalones. Era una enorme polla, un morcillón que despedía un fuerte olor a orina. Mika, con lágrimas en los ojos, tomó el miembro por la base y comenzó a chupar suavemente el glande. "Muy bien, muy bien," dijo el moro, cogiendo a Mika de la cabeza y empujando su pene más adentro. "Pa dentro, puti, que te va a gustar." Mientras el moro movía las caderas, introduciendo profundamente su miembro en la boca de Mika, este se agarraba a las caderas del moro, intentando no vomitar. A pesar del terror, Mika sintió una erección, lo que aumentó su confusión y vergüenza. "Oh, oh, genial, moro, tú chupas muy bien, muy bien, putita. Te va a gustar mi polla de moro. ¿Te gusta? ¿Te gusta?" repetía el moro, moviendo las caderas con más fuerza, disfrutando del dominio que ejercía sobre Mika, quien hacía lo posible por no asfixiarse. Ali, con una sonrisa malvada, continuó: "Me llamo Ali. Y te va a dar mucho gustito, ya verás. Tu culito va a ser mío. Te vas a tragar la cremita de Ali." Mika, en ese momento, tenía bastante claro lo que iba a pasar y estaba resignado, ...