1. Compañeros - Capítulo 19: Yogurines


    Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    Capítulo 19: Yogurines
    
    Luis se despertó tarde aquel viernes, desperezándose solo en la pequeña habitación 408. La cama de Miguel, al otro lado, estaba perfectamente tendida y vacía; su compañero de cuarto había partido temprano con Carlota rumbo a Italia. Por primera vez en meses, Luis tenía el cuarto para él solo por un fin de semana entero. ¿Qué podía salir mal? —pensó con una sonrisilla, recordando cómo la noche anterior le había alardeado a Miguel de sus “planes” con Marta y Daniela. Sin embargo, aún con la resaca de sueño, pronto descubrió que sus expectativas iban a torcerse.
    
    Bostezando, alcanzó el móvil de la mesilla y abrió WhatsApp. Hora de montar algo divertido, se dijo. Primero escribió a Daniela, su último lío: “Hey! Planes para hoy?” Añadió un guiño confiado. Pasaron unos minutos sin respuesta. Con la misma naturalidad, saltó al chat de Marta: ”¿Qué pasa reina? ¿Nos vemos esta noche?” envió, imaginando ya la picardía en la respuesta de ella. Pero Marta también tardaba en contestar.
    
    Luis se levantó rascándose el torso desnudo, dirigiéndose a la ducha mientras esperaba. Bajo el agua tibia, fantaseó con ambas chicas: recordaba el cuerpo voluptuoso de Daniela apretándose contra él en aquella fiesta, y las curvas deliciosas de Marta, siempre dispuesta a pasarlo bien. Se excitó ligeramente con esos pensamientos, pero intentó calmarse. Con un poco de suerte, esta noche tendría compañía y no haría falta una paja rápida.
    
    Al salir de la ducha, se encontró con ...
    ... las respuestas en su teléfono: Primero, Daniela. “Lo siento bb, estoy fuera este finde🙁”. Un chasco. Luis frunció el ceño; Daniela no podía quedar. Abrió entonces el chat de Marta con más esperanza, pero leyó: “Uf, Lucho, este finde me es imposible, ya tengo plan con mis compis. La próxima semana nos desquitamos, ¿vale?”. Luis dejó escapar un bufido, tirándose de espaldas en su cama aún en toalla. Irónico: presumiendo de tener “agenda apretada” y ahora sus dos rollos le daban calabazas el mismo día.
    
    Miró el techo, frustrado. Podía oír el silencio del colegio mayor en plena hora de la siesta; muchos compañeros dormitaban o estudiaban, y él sin nada que hacer. Mandó un audio rápido al grupo de Jordi y Arnau, sus inseparables colegas catalanes, a ver si alguno se animaba a algún plan esa noche. La respuesta fue casi inmediata, con la voz arrastrada de Arnau: “Uff, tío… anoche nos pasamos de copas. Hoy toca sofá y poco más. Me bajo del plan fiestero.” Por su parte, Jordi solo envió un emoticono de carita muriendo de sueño y un “Ni de coña salgo, hermano”. Vaya, todos KO.
    
    Luis tiró el móvil a un lado, suspirando. **—Pues genial, viernes por la noche y solo como un campeón —**murmuró a la nada. Ni chica, ni colegas. Durante unos minutos, contempló resignado la idea de quedarse en la residencia viendo series. Pero una inquietud le recorría el cuerpo; tenía dieciocho años, energía de sobra y un fin de semana de libertad total. Algo iba a hacer, eso seguro.
    
    Entonces le vino ...
«1234...30»