1. El alemán que cambió mi vida


    Fecha: 13/07/2026, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... fuimos a su sala de estar.
    
    Él: quieres ver una película?
    
    Yo: pues si, ok
    
    Nos sentamos a ver la película abrazados y sentir su gran cuerpo tan cerca del mío me excitó demasiado, quería que estuviera encima mío y sentir su gran peso.
    
    Sin que se diera cuenta, me acerque y lo besé
    
    Él: oh… Jaja, no esperaba eso pequeñín.
    
    Yo: es que, me encantas Ian…
    
    Él: tu también me encantas…
    
    Nos empezamos a besar y se quitó la camisa, pude ver que tenía bastante pecho y una pancita un poco pronunciada. Lo empecé a tocar y a besar sus tetillas. Se quitó el pantalón y quedó en boxers mostrando un gran paquete erecto.
    
    Me quito la ropa y me dejó en boxers también, luego me llevó en sus brazos a su habitación como si fuera un bebé.
    
    Me puso delicadamente sobre su cama, y se quitó el bóxer dejandone ver su pene erecto que era como de 17cm adornando con mucho pelo púbico de color rubio.
    
    A petición mía se dió la vuelta y jugó con sus nalgas para mostrarmelas, eran grandes como él, y con pelitos púbicos en el medio.
    
    Luego me miró de arriba a abajo tocandode mientras yo estaba en la cama esperandolo. Se acercó a mi, me quitó el boxer y me empezó a penetrar.
    
    Primero intenté callar los gemidos, pero luego pensé que con lo grande que era su mansión, era imposible que alguien nos escuchará, así que grité todo lo que quise.
    
    El también gemia por el gran esfuerzo que hacía metiendome su pene.
    
    Primero me dolió bastante, pero después me sentí en el cielo, el era muy ...
    ... fuerte pero aún así era cariñoso y atento, siempre me pregunto si estaba bien y sí me estaba gustando y yo siempre respondía que sí.
    
    Con sus últimas fuerzas se corrió dentro de mí llenandome con mucho semen que se salío y manchó su cama.
    
    Yo estaba muy agotado pero el lo parecía más, se subió a la cama y se recostó boca abajo, dejándome su culo en pompa.
    
    Pensé en acostarme, cerca de él hasta que me dijo: «subete, mi amor, súbete y mételo».
    
    Me subí sobré el y me acosté encima suyo acomodando mi pene entre sus nalgotas, estaba muy excitado, así que no duré mucho tiempo, y le llené el culo de mi semen.
    
    Yo: ups, no duré nada, perdon
    
    Él: no te preocupes pequeñín, lo único que quería era tenerte dentro mío y sentir tu cuerpo. Ahora quedemonos aquí durmiendo juntos.
    
    Eso noche dormimos juntos desnudos y en la mañana siguiente, volvimos a tener sexo, está ves tuvimos sexo oral.
    
    Mis padres habían llamado muchas veces, les dije que estaba en casa de un amigo y después de discutir me creyeron.
    
    Unos días después Ian fue a presentarse a mis padres. Lo aceptaron de inmediato.
    
    Me fuí a vivir con el, unos meses después. El pagó mis estudios hasta que los acabé pero nunca me dejó trabajar. Mi labor era esperarlo a el para convivir y tener sexo cuando quisieramos. Siempre ibamos de viaje a distintos lugares y me llenaba de lujos. Me consentía en todo lo que yo quería, para él yo era como un dios al que debía darle ofrendas.
    
    Pero lo más interesante fue cuando conocí a ...