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Los trabajos de Mirtha (2)
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Lesbianas Autor: lorena lorena, Fuente: CuentoRelatos
Habían pasado unos días desde que habíamos visto a Sonia, la mujer de mi suegro, con mi marido, en la cocina de la casa de mi suegro, cuando mi suegro nos convocó a una reunión on line, cuando todas estuvimos conectadas apareció él en la imagen, se encontraba en el despacho de su chale, y comenzó a hablarnos: -Mis queridas putitas quiero comunicaros que desde que vosotras estáis al servicio de nuestra empresa va mucho mejor, vosotras con vuestro sacrificio, jajaja, habéis ayudado a que algunos de nuestros clientes estén más satisfechos, e incluso los cornudos de vuestros maridos desde que se creen corneadores rinden más y mejor, jajaja Tras una pausa añadió: -Pero tenemos un problema, con Cristino, ¿Le recuerdas Mirtha?, Tu hiciste que sus relaciones con nosotros mejoraran, pero ahí un problema, en sus negocios tiene cada día más importancia su hija Leyla, nos convendría tenerla de nuestra parte, conocemos su punto débil, le encantan los coños, ¿Mirtha te animas a ser su amiga? -Suegro, contestó Mirtha, ya sabes que yo por la empresa hago lo que haga falta. -Muy bien zorrita, lo dejó en tus manos, dijo mi suegro Y con esto dio por terminada la conferencia, dos días después volvía a recibir la orden de conectarme al sistema, y apareció el salón de la casa de Mirtha, y allí estaba ella con otra chica más o menos de su edad, estatura y tamaño de tetas, pero con el pelo rubio, era preciosa, Mirtha le preguntó: -¿Esto te parece bien Leyla? -Me lo tengo que ...
... pensar contestó la aludida. Se levantó del sofá donde las dos estaba sentadas, parecía tener intención de marcharse, en ese momento Mirtha la rodeo con sus brazos, y llevando su boca hasta la boca de su interlocutora, ambas se fundieron en un beso apasionado, en ese momento Mirtha aprovechó para desabrochar el vestido de Leyla, y esta se quedó con una tanga blanca diminuto, no llevaba sujetador y sus tetas parecían las de una mujer más de nuestro clan, de mediano tamaño. Leyla llevó sus manos a la blusa de Mirtha y le bajó las hombreras, las tetas de mi cuñada se quedaron al aire, pero su compañera no se conformó, sino que la hizo quitarse los pantalones, dejándola, igualmente con una tanguita blanco, en ese momento Leyla dijo: -Tienes un cuerpo precioso Mirtha. Mientras la aludida con sus manos bajo la tanga de Leyla dejándola completamente desnuda, pero ella no iba a ser menos, poniéndose en la espalda de Mirtha, se arrodilló y le quitó su tanga, de esta manera las dos se quedaron completamente desnudas, en ese momento Mirtha dijo: -Que buenorra estas, si te pilla así mi marido, te echa un buen polvo. -Quizá algún día te lo pida, dijo Leyla, pero en este momento el cuerpo que me interesa es el tuyo. Las dos se fundieron en un beso apasionado. -Cuando le quieras es tuyo, dijo Mirtha, pero ahora eres mi invitada, y por cierto me encanta tu culo. Y se puso a acariciar el precioso trasero de su compañera. -Túmbate en el sofá, le pidió Mirtha, eres ...