1. Al ver, lo asustado que él estaba me aproveché de la situación.


    Fecha: 16/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    Cuando el nuevo empleado preguntó la razón, su supervisor, le dijo. “A, no eso no es problema mío, si quieres ve y habla con el jefe”. De inmediato, aunque bastante nervioso, el nuevo empleado se dirigió a mi oficina. Apenas tocó la puerta, le ordené que entrase, y de inmediato, comenzó a decirme, lo mucho que él trabajaba en el taller, y lo importante que era para él, su trabajo, que dependía de lo que ganaba, para pagar su coche, la renta de su casa, y que además estaba por casarse. Lo vi de pies a cabeza, y tan solo le pregunté. ¿Sabes dónde vivo? Algo confundido me respondió que sí, de inmediato, le dije. “Te espero en mi casa, esta noche a las ocho, ya que ahora no tengo tiempo de atenderte. Pero por los momentos, dile a tu supervisor, que suba, para hablar con él”. El chico hizo, lo que le dije, y apenas salió del taller, se fue a su casa, llamó a su novia, y le explicó todo, luego, se dio un buen baño, pensando que, si le daba tiempo, después de hablar conmigo, pasaría por casa de su novia. Ya era un cuarto para las ocho de la noche, cuando llegó a mi casa, estaba parado frente a mi puerta, esperando que fueran las ocho, para tocar la puerta, cuando llegué en mi coche, al verlo le sonreí, y de inmediato tras abrir la puerta de su casa, lo hice pasar. Él ya iba a comenzar a repetirme lo que me había dicho en la oficina, cuando simplemente lo mandé a callar, para luego decirle. “Ahórrate el discurso, y escúchame atentamente. Si no estás de acuerdo con lo que te voy a ...
    ... decir, simplemente te marchas, y pasas a buscar el pago de tu liquidación mañana, pero en la tarde. Ahora si estás de acuerdo, con lo que te voy a decir, no pasa nada, tú sigues trabajando, y cobrando ese salario, que tanta falta te hace”. Al escucharme, no supo ni que decir, hasta que, acercándome a él, le dije. “Quiero comerte el culo, y que mames mi verga.” él se quedó pasmado, hasta que una de mis manos, se deslizó desde su espalda hasta sus nalgas, diciéndole. “Tú decides”. De inmediato comenzó a decirme que él no era maricón, pero de inmediato le respondí. “Ese no es mi problema, yo lo que quiero es comerte el culo, tú dirás.” De seguro el chico, tenía ganas de darme un buen golpe, lo que evitó que lo hiciera, es que soy casi el doble de su tamaño, por lo que, casi llorando, pero de rabia e impotencia, me dijo. “Como quiera”. Lo tomé suavemente por el brazo, y lo conduje a la habitación en la que hay solamente una cama, y apenas entramos, le dije. “Vete quitando toda la ropa, luego vas al baño, te das una buena ducha, y te lavas muy bien entre las nalgas, que de lo demás me ocupo yo.” Sumisamente hizo todo lo que le dije, y al regresar al cuarto, ya estaba yo completamente desnudo esperándolo recostado sobre la cama, acariciando mi verga. De nada más verme, se asustó, pienso que, en esos momentos, hasta ganas de salir corriendo, le volvieron a dar seguramente. Pero no lo hizo, así que, resignado a su suerte, me preguntó qué quería yo, que él hiciera, me quedé viendo mi ...
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