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Micaela y sus sobrinos (8): Delante de su esposo dormido
Fecha: 21/07/2026, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
... blancuzco. El corpiño estaba seco, muy seco contrastando con el resto del cuerpo transpirado y sobre todo con la diminuta tanga roja que estaba empapada y algo corrida. El esposo la mira de arriba a abajo como tratando de comprender que le había pasado a su querida esposa. “Soy un asco, ya se, perdón” reacciona rápida de reflejos Micaela, mientras lo toma de la mano para que entre. Su esposo al entrar ve a sus sobrinos ya dentro de la casa mojados con sus shorts que marcan unos bultos prominentes. Se saludan entre sí y hablan de su madre que se había quedado en la casa y de lo cansados del viaje con calor. Tras ponerse brevemente al día, el esposo dice que va a cambiarse al dormitorio para disfrutar también de la pileta. Micaela lo acompaña mirando a sus sobrinos con terror como si estuviera por ser descubierta en la perversión que había cometido con sus sobrinos. Dentro del cuarto, el esposo se desviste y le dice: “Amor, me parece que no da que estés en tanga metiéndote a la pileta con los sobrinos, podes provocarlos, ¿viste como tenían los paquetes?” Micaela responde que de tanto usar la maya no le dio tiempo de lavarla y tuvo que usar una tanga porque el calor era insoportable. “Igual, me calentó un poco verte así toda transpirada, parecías bien trola jeje” le responde su esposo creyendo halagarla. “¿Qué te parece si nos tocamos un poco mientras los sobris se divierten en la pileta?” Propone el esposo de forma retórica, no espera un no ...
... como respuesta. Se abalanza sobre Micaela y la besa mientras la aprisiona con sus brazos. La puerta ha quedado entreabierta, Micaela intenta detener a su esposo invocando al pudor pero sin éxito. El esposo ha llegado caliente y no solo por el calor del ambiente. Mete su lengua caliente en la boca de su esposa, y con una mano le baja de un tirón la tanga roja que ya estaba llena de sudor y jugos internos. “Ah estás calentita, se ve que me extrañabas” dice de forma bestial su esposo. Mete dos dedos en la vagina de su esposa mientras besa el cuello y los pechos. En un momento se detiene y levanta la cabeza. Ha probado algo con su boca que tiene un gusto particular, no es solo sudor. Micaela teme que se de cuenta que lo que ha probado es el semen de sus sobrinos y se de cuenta de lo que hizo. Y antes de que llegue a conectar dos neuronas toma con su mano el diminuto miembro de su esposo para masturbarlo. Ese detalle hace que el esposo se pierda y cierre los ojos mientras disfruta de cómo sus escasos centímetros flácidos intentan cobrar vigor por el tacto de su esposa. “Agachate y comela, que seguro la extrañabas” le dice de forma guaranga su esposo. Ella sabe que no puede negarse, al agacharse lentamente choca su nariz con la panza pálida, peluda y prominente de su esposo. Al llegar cerca del pequeño miembro de su marido siente una mezcla de olores, pis, restos de semen producto de masturbaciones y poca higiene. Cierra los ojos con fuerza y se mete ...