1. Me cogieron en el baño de un restaurante


    Fecha: 22/07/2026, Categorías: Hetero Autor: Valkyria, Fuente: TodoRelatos

    Hola a todos. Me llamo Valkyria y esta es mi primera vez contando una experiencia.
    
    Conocí a un chico hace poco en el gym e hicimos amistad de inmediato. Platicamos largo y tendido, de nuestros trabajos, nuestros gustos musicales y de lo que vemos en tv. Hasta de nuestros platillos favoritos. Se llama Victor, y es ingeniero en una empresa maquiladora de la ciudad. Es alto, apuesto, y se nota que las horas que pasa en el gym le han dado resultados.
    
    Yo por mi parte soy de cuerpo delgado, también gracias al gym. Cabello rubio, boca grande y labios carnosos. Nariz chata, un poco grande también pero no desentona con el resto de las facciones de mi rostro.
    
    Charlamos de varias cosas, como dije. Y ambos descubrimos que somos muy similares en cuestión de gustos sexuales. Nos gustan los riesgos, los retos.
    
    Me invitó a cenar esta noche y luego planeamos coger en el baño del restaurante. Me gusta su actitud arriesgada. Llevaba vestido y durante la cena me dijo que le diera mis panties. Le sonreí porque no llevaba nada debajo.
    
    Nos quedamos mirando la puerta del baño de hombres y ...
    ... nos quedamos un momento a solas. No había mucha clientela en el restaurant esa noche.
    
    Desaparecimos rápidamente y me ayudó a levantar mi vestido. Estaba completamente desnuda debajo, así que pudimos empezar a culear rápidamente.
    
    Le chupé la verga con fuerza y, debido al pequeño tamaño del baño, tuvimos que coger de pie. No soy de quejas, así que todo salió bien.
    
    Pero en medio de la cogida que me estaban dando, oí reír a otro cliente.
    
    Parámos y él gritó: "¡No pares! ¡No los veo! ¡No quiero molestar!".
    
    Seguimos y Victor me susurró al oído: "¿Lo oyes mear? ¿Lo hueles? ¡Puta, que te chinguen en el baño de hombres mientras otras mean a tu lado!".
    
    Grité en voz alta: "¡Si, si...Soy una puta!".
    
    Victor se sorprendió pero no dejó de meterme su verga, mientras el otro cliente que estaba en el baño aplaudió.
    
    Terminamos con él corriéndose en mi boca. Fué solamente un rapidín de 10 minutos o menos.
    
    Salimos aprisa del baño y por fortuna parece que nadie se dió cuenta, o por lo menos nadie dijo nada ni notamos nada raro. Luego tomamos el segundo postre y me llevó a casa. 
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