1. Una herencia familiar muy complicada IV


    Fecha: 23/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos

    ... que consiguió que firmaseis, y que hasta cierto punto era cierto, pues ya tenía firmado también el contrato que había pactado con Florencio, pero que el verdadero motivo por el que quiso que se fuesen de su casa es porque estaba enamorado de la madre de la muchacha, y cada vez le era más difícil controlarse y prefirió perder a ambas, que perder la cordura. Después llorando me pidió que jamás se lo contase a nadie y que sobre todo no se lo dijese a Gea cuando la conociese, y entonces me entrego una copia del contrato firmado con mi padre en el que le compraba el título nobiliario, y de nuevo rompió en llanto diciéndome que después de la trágica muerte de Zeus, este ya no heredaría el título, ni tampoco Venus que había fallecido antes, y que era lo que el pretendía mi padre, el legítimo conde, cuando firmaron el contrato. Yo me comprometí con él a guardar sus secretos y también a hacerme cargo de la fundación en el momento que terminase mis estudios.
    
    -A partir de ese momento nos veíamos de forma regular, él fue mi apoyo en remontar mi ánimo y a terminar mi carrera, e incluso una vez terminada me presento a los propietarios de unos laboratorios para que me contratasen y siguiese con mis investigaciones, en cuyo caso la fundación de la que yo sería presidenta, financiaría la gran parte de esos estudios sobre la posible cura de enfermedades como el alzhéimer o el párkinson, cosa que en la actualidad estamos investigando.
    
    -Una duda tengo y no sé si puede resultar molesta. ...
    ... – dijo entonces Catalina - ¿Por qué no llego a presentarte a Gea y a sus nietas? Porque Gea nos ha dicho que no te conocía y que nunca habíais coincidido en ninguna reunión o banquete en los que acompañaba a Ulises.
    
    -Eso es culpa mía, - se inculpo Helena – pues como le había prometido a Ulises que no contaría a nadie las confidencias con las que él me había obsequiado, preferí no conocer a su esposa, ni tampoco a sus nietas, a pesar de saber que eran mis sobrinas, pues no me veía capaz de mentir a una mujer como Gea, de la que debéis saber Ulises hablaba maravillas, al igual que de ti y de tu hija. A pesar de eso recabe información de las tres, y de las tres tengo magníficos informes, y cuando Ulises me confeso su enfermedad me autorizo a contaros todo, pero en el momento que el faltase, eso sí, siempre que alguna de vosotras se interesase por saber mi relación con él, cosa que sería evidente viendo su testamento del cual me dio su copia. Era un hombre muy honesto, serio, comprometido con su palabra, un eterno enamorado de su esposa, pero también de Catalina su musa erótica, que además quiso con locura a su hijo Zeus, a la esposa de este, Venus, que le dio cinco maravillosas nietas y sobre todo a la pequeña Penélope, como el la llamaba, y a la que, a pesar de ser su sobrina, la consideraba su propia hija y por la que siempre había tenido, además de un inmenso cariño, una enorme admiración por su inteligencia y fidelidad a la memoria de su hijo. En esa última reunión que ...