1. Una herencia familiar muy complicada IV


    Fecha: 23/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos

    ... mi madre y desear una mujer a mi lado, porque tenéis que saber que a mí me gustan las mujeres, pero si son maduritas mucho mejor, saben mucho más. Al final hasta me enamore de mi psicóloga y cuando se lo confese a ella se escandalizo y me dijo que no podía volver a atenderme en su consulta. Realmente creo que, a pesar de estar casada, estuvo a punto de sucumbir a mis encantos.
    
    -Joder chiquilla, eres un libro abierto. – dijo riendo Catalina – Y no me extraña nada que tu psicóloga acabase dudando de su propia sexualidad, porque si una criatura tan hermosa como tú se le declaro, es muy fuerte, es para dudar e incluso perder la cordura. ¿Qué edad tenías tu entonces?
    
    -Estaba a punto de cumplir dieciocho, pero aún era menor de edad. – dijo Li riendo – quizás por eso, por ser menor más que por otra cosa, no quiso que volviese a su consulta, debía de resultarle una tentación excesiva y no quiso complicarse la vida. A mi abuela, le dijo que yo no necesitaba de su ayuda, que mis problemas eran de carácter hormonal propios de mi edad, pero mi yaya, a la que aún echo de menos, no llego a creerse del todo semejante historia. Por cierto, espero que a ninguna de vosotras le incomode mi inclinación sexual, ni tampoco mi excesiva sinceridad.
    
    -Mientras solo nos mires y no intentes meternos mano, no hay problema de ningún tipo. – dijo Diana riendo – Pero para tu conocimiento y que no te pille de sorpresa, vamos a cambiarnos de ropa para darnos un baño antes de comer, que estamos en ...
    ... pleno verano y hace calor.
    
    Menos Gea y Catalina, las demás, incluida Pen que fue a su coche a recoger su bañador, y a excepción de Arte y Afro que ya se habían puesto sus exiguos bikinis antes, así como la propia Li que lo llevaba bajo sus shorts, fueron a cambiarse. Mientras tanto llego la furgoneta de reparto de la comida solicitada y los tres empleados que llevaron las bandejas se quedaron asombrados mirando a Li, Afro y Arte que se prestaron a ayudarles, y tal como estaban casi semi desnudas, más que ayudar aturdieron a los muchachos que al irse ni propina se preocupaban de aceptar, diciéndole a Gea el más lanzado de ellos cogiendo el billete que les alargo, pero sin quitar ojo al trio:
    
    -Gracias señora, ha sido un verdadero placer servirla, y no dude en solicitar nuestros servicios en cualquier momento, pues ya quisiéramos nosotros que en todas partes nos atendiesen con tanta amabilidad y encima que nos ayudasen unas guapas mozas tan espectaculares como sus nietas.
    
    -Se han ido cardíacos y totalmente empalmados, - dijo de nuevo riendo Catalina nada más que se alejó el coche de reparto – y eso que no estaban las otras cuatro, entre las que incluyo a mi hija, que si llegan a estar ni se van.
    
    En ese momento veían Diana y Pen de forma apresurada pues estaban hablando con Helena que comunicaba que estaba ya muy cerca de la finca y que le abriesen la cancela para entrar, cosa que hizo de nuevo la mayor de las hermanas con su mando, y vieron entrar un descapotable de ...
«1...345...12»