1. El Sacristán me indujo a una vida de pecado


    Fecha: 24/07/2026, Categorías: Gays Sexo con Maduras Transexuales Autor: bobby0906, Fuente: SexoSinTabues30

    ... confesión como esa, para tratar de limpiarme de manera definitiva mis pecados.
    
    Yo, sin dudar ni un solo segundo, acepte de inmediato mi severa penitencia. En verdad que el Padre tenía una verga muy grande y gruesa, además de una gran cabeza adornando la punta del tronco.
    
    Así que, durante varias semanas me deleite pagando penitencia saboreando su deliciosa verga. El padre en verdad estaba encantado conmigo, ya que le daba tremendas mamadas y, cuando el notaba que estaba a punto de venirse, de inmediato me ponía en cuatro y me la dejaba ir todita, arrancándome alaridos de dolor (nomas durante unos pocos días uwu).
    
    Ya después, yo en verdad que estaba disfrutando lo máximo de sus tremendas metidas de verga, vaya que me hacía venir a mí soltando chorros de lo más abundante, con las deliciosas cogidas que me ponía el santo Padre.
    
    Al buen hombre le encantaba tirarme su leche caliente dentro del culo, y enseguida, luego de los dos primeros lechazos, me volteaba y el resto me lo tiraba en la cara, eso le fascinaba al viejo pervertido santo varón.
    
    Esa imagen mía de niño inocente con la carita llena de leche, le encantaba.
    
    Con el tiempo, a veces se le ocurría cogerme junto con el sacristán, los dos al mismo tiempo. A veces, también hacia que me cogiera algún personaje de la comunidad que era igual o más pervertido que el santo Padre.
    
    Todo eso provoco que mi infancia fuera de lo más placentera. Ya a los 15, no tenía yo reparo en darle las nalgas a todo aquel que me las pidiera, especialmente a mis profesores, por lo que yo sacaba muy buenas notas.
    
    Ahora, ya siendo un hombre maduro, me sigue gustando que me den verga. No hay nada mejor que entregarme a mis machos para que me hagan su puta ufff.
    
    Si gustas escribirme[email protected]
«12»