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El esposo del Mafioso. Cap XIV
Fecha: 25/07/2026, Categorías: Gays Autor: Fiore, Fuente: TodoRelatos
... conviene invertir, estaremos en números rojos antes de fin de mes. —Al parecer es de los pocos que se quedaron después de tu… boda. — dijo otro con un tono que no le había gustado nada a Pietro. Pietro apretó la mandíbula. Sabía que era verdad. La boda con Augusto le había traído enemigos silenciosos, movimientos internos que aún no lograba sofocar. Pero no se arrepentía. Ni un segundo. —El viejo Al-Salim era confiable. —Intervino otro, con tono más cauteloso—. Pero el hijo… es impredecible. Tiene poder, sí, pero también tiene caprichos. Si se siente ofendido o despreciado, no dudará en cortar la relación. Como hizo con los Marwan. —Y eso nos dejó ver qué tan lejos está dispuesto a llegar —añadió otro—. Una ofensa personal y cortó todas sus relaciones con ellos, sin contar las manos que también cortó a su paso, no es solo perder un aliado, también es peligroso. —¿Y qué proponen? —preguntó Pietro, con frialdad. —Lo importante es que parece complacido, y según los contratos piensa soltar más dinero que el viejo, este chico llegó con más visión a futuro. —No se preocupen caballeros, si todo sale bien esta noche, mañana mismo estaremos firmando los contratos. — Dijo Pietro levantándose, dado por entendido el fin de la reunión, Pietro sabía que Amir había posado su interés en su esposo, y había imaginado escenarios en los que le sacaba los ojos solo por haberse atrevido a verlo con deseo, pero se sentía atado de manos por el consejo. En el jardin, se ...
... había invitado a los asistentes a tomar asiento para presenciar un pequeño número de Ópera, que se había preparado especialmente para el invitado de honor. Amir estaba sentado justo a un lado de Augusto, en la mesa de Amir, estaban solos y cuando las luces bajaron, Amir posó su mano en la pierna de Augusto. —Y a ti la muerte no te asusta, ¿cierto?— dijo Augusto mirando la mano de Amir —No cuando huele tan bien como tú.—respondió moviendo su dedo pulgar, acariciándolo sobre el pantalón. Augusto se sentía extraño, no se había acostumbrado a las insinuaciones de otros hombres, ni siquiera sabía si se había acostumbrado a las de Pietro. Presto atención a Amir, lo miraba de reojo sin querer ser muy obvio, el hombre era hermoso, si, pero se sentía confundido. ¿Le gustaba? ¿le gustaban los hombres? o ¿solo le gustaba Pietro? Además, ¿desde cuando él era alguien que atraía a otros hombres? Sintió la sangre subir a su rostro. Pero intentó usar eso a su favor para hacer que Amir firmara todo para el beneficio de la organización. Después de todo no sería la primera persona que usara su físico para lograr cerrar grandes tratos. Augusto giró el rostro, incómodo. Buscó cambiar de tema. —¿Estás disfrutando de la Opera? —No podría imaginar un mejor asiento para disfrutarla. —Amir dejó la copa sobre la mesa, inclinándose un poco hacia él, se había dado cuenta de la mirada de Augusto—. Al parecer también te gusta la vista desde aquí, no imaginaba que las negociaciones ...