1. Con Rafita de 9


    Fecha: 26/07/2026, Categorías: Gays Autor: Tio64, Fuente: SexoSinTabues30

    ... traía.
    
    Lo tomé de la mano y lo tranquilicé un poco diciéndole que nada le iba a pasar mientras estuviera a mi lado.
    
    Una dulce sonrisa afloró a sus infantiles labios y apretando con fuerza su manita, entramos a lo que era una casa vieja de adobe con un cuarto tapado y dos sin techo y que era utilizada para hacer del baño por algunos caminantes.
    
    Ahí, lo atraje de nuevo hacía mi pero el me dijo:
    
    –Aquí no, don Javi, por favor…–pues el recuerdo de lo vivido y sufrido en esas paredes lo hacía temblar de miedo.
    
    Respetando su voluntad, lo llevé kílómetros adelante hasta llegar a un riachuelo, caminamos corriente arriba hasta encontrar un lugar a salvo de miradas indiscretas.
    
    –Aquí te parece bien, amorcito?
    
    –Si, don Javier, aquí si…
    
    Y se arrojó a mis brazos para besarme y cuando lo bajé desabrochó mi pantalón, que cayó a mis tobillos, y bajó mi bóxer para acariciarme, besarme, lamerme y chuparme mi pene babeante y durísimo y mis testículos llenos de la leche que a él tanto le gustaba saborear.
    
    La verdad este niño me hacia temblar cuando me mamaba así la verga al punto de sentir que el tiempo se detenía para poder amarnos mejor.
    
    Se detuvo, me dio la espalda y sensualmente comenzó a desnudarse por completo haciéndome tragar saliva y ponerme nervioso ante la vista de su bello cuerpo desnudo hecho para el amor sin duda.
    
    Lo abracé por la espalda y besé su cuello, orejitas, mejillas y espalda susurrando palabras cargadas de amor y deseo. Colocando una mano ...
    ... en su cabeza lo hice agacharse e hincarse en el suelo hasta ponerse en posición de perrito para deleitarme con sus nalguitas y hoyito que tanto me gustaban.
    
    Dirigí mis labios hacía ellos, aspiré el aroma embriagante de su culito y cuerpecito olorosos a jabón, llené de besos y pequeños mordiscos sus nalguitas y finalmente dirigí mi lengua hacía su infantil anito para lamerlo con mucho deseo, dilatarlo y prepararlo para hacerle el amor y llenarlo con mi semen.
    
    Le pedí incorporarse, colocarse de frente a mí y cargándolo lo subí. El, leyendo mis pensamientos rodeó con sus piernas mi cintura para que su hoyito quedara a la altura perfecta para ser profanado con mi miembro.
    
    Coloqué la punta de éste en su entrada y sosteniéndolo de sus bellas nalguitas, lo dejé caer para meter en su hoyito mi trozo de carne.
    
    Él gimió y suspiró al sentirse lleno por mi mástil. Lo dejé acostumbrarse a la tormentosa sensación y al dulce placer de ser empalado y le pedí cabalgarme para follar su rico hoyito.
    
    Después de un buen rato, aceleré mis embestidas hasta que, no pudiendo contenerme más, regué su interior con mi semen.
    
    Lo besé y acaricié hasta que mi pene perdió firmeza y salió de su culito. Le pedí sentarse y pujar como si hiciera popó para vaciar su recto de una mezcla de semen y heces que salieron acompañada de una sinfonía de gases producto de la bombeada que le había dado.
    
    Nos vestimos y regresamos a su casa. Por el camino, nos encontramos a tres jovencitos, sus primos, ...