1. Mi hijo mayor y la madre de otro de sus compañeros de universidad


    Fecha: 26/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    ... sale muy poco.
    
    Se arrodilló ante mí y sacando su lengua se puso a lamer todo mi semen hasta dejarme la polla completamente limpia, cuando terminó me comentó
    
    -Cariño tu leche sabe riquísima, quiero chupártela muchas más veces, tienes que prometerme que vas a ser muy discreto y que de esto no se van a enterar ni mis hijos, ni mi marido, si lo haces podrás venir a follarme siempre que quieras, soy toda tuya.
    
    Sus palabras me excitaron y de otro lado no podía apartar mi vista de sus tetas, grandes y bien puestas, así que le dije:
    
    -Me encantaría meter mi polla, entre tus tetas.
    
    -Amor tus deseos son órdenes para mí, dijo ella, además nunca lo he hecho y siento curiosidad.
    
    Que el cabrón de su marido no se lo hubiera pedido teniendo ese par de maravillas a su alcance todos los días me pareció increíble, pero el se lo pierde, yo desde luego no quería perdérmelo.
    
    Ella seguía de rodillas ante mí, agarró mi polla, que se encontraba completamente arrugada, con una de sus manos, y acercando sus tetas a ella, la introdujo en medio de sus divinos pechos, luego con sus manos los apretó, creando una especia de coño, la sensación que esto me provocó fue extremadamente agradable, ella comenzó a mover sus pechos, con mi polla atrapada entre ellos, tenía la impresión de que estaba follando, ella me preguntó:
    
    -Te gusta mi amor.
    
    Claro que me gustaba, era increíblemente placentero y así se lo hice saber.
    
    -Me alegro de que te guste mi amor, me respondió, porque a mí ...
    ... también me está gustando muchísimo.
    
    Con ese tratamiento mi polla tardó muy poco en ponerse de nuevo en forma, quería volver a follarmela, pero mi mente se fue a una nueva postura así que la pedí que se pusiera a cuatro patas.
    
    -Quieres que follemos como si fuéramos perritos, me preguntó.
    
    Yo la respondí de manera afirmativa y ella me respondió:
    
    Mi amor, hoy no puedo negarte nada, además ahora que me lo has propuesto, siento curiosidad.
    
    Y diciendo esto se puso a cuatro patas, encima de la cama, verla así me resultó muy excitante, por lo que me arrimé a ella desde atrás, me puse otro condón, y desde atrás, de rodillas, introduje nuevamente mi polla en el interior de ese coño tan delicioso. Comencé a moverme, sus gemidos de placer me demostraban que estaba haciéndola gozar, a así que continue moviéndome dentro de ese coño tan delicioso, mientras ella seguía gimiendo y me dijo:
    
    -Desde luego esto no tiene nada que ver con los polvitos que me echa mi marido, esto es sexo de verdad.
    
    Sus palabras me animaban a seguir, además en esta postura, cuando me movía de adelanta hacia atrás y al revés, mi cuerpo chocaba con su culo, esto hacia que mi excitación aumentara.
    
    Cuando sentí como ella se corría nuevamente, yo me relajé quería correrme, así que dejé de contenerme, y cuando sentí que me iba a venir no hice nada para evitarlo, ella estaba cansada y se tumbó sobre la cama, pero tumbada boca abajo, pero eso me permitió ver su culo de cerca, y la verdad es que me encantó ...