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Mi hermanita que no veía hace mucho tiempo Pt3
Fecha: 26/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Mateo, Fuente: TodoRelatos
Al final del capítulo anterior... Le provoqué el primer orgasmo a mi hermanita y se corrió en mi boca empapándome la cara con sus deliciosos jugos orgásmicos… Bebí sus fluidos cuanto pude, y aún así la cama estaba empapada con su esencia, yo tenia el pene duro y erecto como un roble, listo para penetrar y romper su himen virginal, aún tenía el bóxer puesto, y ella tiraba en la cama, agotada por el orgasmo -te quiero hermanito, siento que también estoy enamorada de ti…- me dijo, en un tono de mostraba agotamiento -…eres el mejor hermano del mundo- procedí a sacarme el bóxer y ella al ver mi vigoroso pene erecto ya se imaginaba lo que seguía -ahora yo quiero tomar el control- me dijo recuperando el tono de la voz y sentándose en la cama. -Claro que sí mi amor, soy todo tuyo- ella al escuchar el calificativo “mi amor” abrió los ojos reflejando sonrojo - ¿te molesta que te diga así? – le pregunté porque mi primera impresión fue de que al parecer se había sentido incómoda, a lo que ella me abrazó y respondió -no me molesta en lo absoluto, contigo siento seguridad y tranquilidad, sensaciones que se habían desvanecido de mi realidad hace mucho tiempo- y continué diciéndole -volviendo al tema principal, puedes hacer lo que quieras conmigo, hermanita- cortamos el abrazo lentamente, ella me sonrió, hizo mirada de picardía y complicidad y me dijo -recuéstate en la cama hermano- asentí con la cabeza, hice lo que me pidió, ella sentó sus nalguitas desnudas sobre mi pecho ...
... dándome la espalda tomó mi pene con ambas manos - es muy grande ¿cuánto de mide? – me preguntó, a lo que yo le respondí -son 21 centímetros- (sin exageraciones eso me mide) y ella continuó -está muy caliente y duro- expresó con un tono de sorpresa. -Nunca he hecho esto, pero he visto algunos videos, si hago algo mal me avisas hermanito- me advirtió, y yo le respondí - ¡adelante hermanita, ya no aguanto más! – exclamé en un tono desesperado, ella se agachó y comenzó dando pequeños lengüetazos en mi glande, cada roce de su lengua en mi caliente pene hacía que mi cuerpo entero se estremeciera de placer, al estar sentada en mi pecho agachada disfrutando de mi pene como si fuera un helado, yo podía observar su ano, ese delicioso hoyito que era blanco como su piel, y se volvía rosado hacia el interior hacía que la lujuria se apoderara aún más de mi mente, no pude controlarme y poco a poco fui metiéndole mis dedos en su culito, primero uno, luego dos y así hasta que la dilaté y le cabían cuatro dedos, tenía su boquita ocupada en mi pene, por lo que no la escuché gemir, sin embargo, al sentir como mis dedos abrían su ano, podía notar como cerraba su agujerito alrededor de mis dedos. Ella pasó de los lengüetazos a darme una mamada intensa, por un instante cuando mi pene entró en su boca sentí el roce de sus dientes en el glande, por el leve dolor que me causaba, saqué mis dedos de su culito, le apreté una nalga y le dije -cuidado con los dientes amorcito- el dolor cesó y empecé a ...