1. Con mi compañero de vóley


    Fecha: 26/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Rosa Apasionada, Fuente: CuentoRelatos

    Practico vóley desde hace ocho años, es un deporte donde hay dos equipos enfrentados y el objetivo es pasar la pelota por encima de la red hacia el suelo del equipo contrario. Tengo muchos compañeros y compañeras de vóley, uno de esos compañeros se llama Darío, tiene 40 años, cabello corto con rulos ya con algunas canas mezcladas con su pelo negro, tiene barba y un poco de panza que no le queda para nada mal, Darío es nuevo en el equipo, ya que empezó a entrenar hace un año y medio, pero hace algunas semanas que vengo teniendo una relación sentimental con él a escondidas, yo y él queremos las cosas discretas por nuestra diferencia de edad porque yo tengo apenas 20 años y también no queremos que nadie interfiera entre nosotros.
    
    En la última clase nuestro profesor llamado Marcelo nos informó a todos que teníamos que ir a un concurso de vóley en Mendoza que es una provincia de Argentina, nos pusimos de acuerdo todos, juntamos el dinero necesario y fuimos.
    
    Yo y Darío hicimos el arreglo necesario para poder dormir juntos esas tres noches sin que nadie se entere, pero no pensé que nuestro primer encuentro íntimo pasaría tan rápido y que sería tan hermoso en todos los sentidos.
    
    Fui con todo mi equipo a conocer la cancha del club donde competiríamos. El club era una estructura de 2 pisos pintado completamente de rojo y adentro había muchos salones para realizar diferentes actividades, dimos un recorrido por todos los espacios y cuando ya se hicieron las nueve de la noche nos ...
    ... fuimos a cenar todos juntos y luego a dormir cada uno a nuestra habitación.
    
    Era la medianoche cuando me dieron ganas de beber un vaso de agua fría, solamente estaba con mi pijama que era un camisón rojo que apenas me cubría las nalgas, pero como pensé que todos estarían durmiendo decidí salir a la cocina.
    
    Fui hacia la cocina de aquel inmenso club, divisé un movimiento de una sombra que se movía dentro de la sala donde estaba la cancha de vóley, miré hacia allá y había una completa oscuridad.
    
    Me di vuelta, hubo un movimiento atrás mío que me hizo sobresaltar, giré y no vi a nadie, ya estaba lista para ir a la cocina por ese bendito vaso de agua cuando una persona me tomo bruscamente y me puso contra la pared de la cancha de vóley.
    
    Al principio entre en pánico, ese sentimiento duro unos segundos porque cuando el sujeto se acercó más a mí percibí un delicioso aroma a perfume masculino que conocía muy bien, era el olor de Darío, era su perfume.
    
    -Hola señorita- susurro en mi oído y su barba me hizo unas agradables cosquillas en mi mejilla.
    
    -Hola Darío- le respondí entrelazando mis brazos en su cuello al tiempo que apretaba su cuerpo contra el mío y nos empezamos a besar.
    
    -Señorita usted tiene un magnetismo para mí, cada vez me quiero acercar más a ti- subí una pierna en la cintura de Darío y él me susurro esto con su aliento en mi cuello.
    
    -Quiero despertar tu fibra más erótica de mujer, quiero hacerte estremecer de placer- continuo él.
    
    -Tomame entonces, ...
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