1. Mi mujer, y yo nos pervertimos en los carnavales, ella por su lado y yo por el mío. En los recientes carnavales, a los que yo nunca había asistido, la


    Fecha: 28/07/2026, Categorías: Gays Sexo en Grupo Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... madrugada, pasamos frente al hotel, donde me alojaba. No dije nada, y seguimos hasta su apartamento, al llegar a la puerta de su edificio, había un par de tipos, a los que uno de mis acompañantes se quedó saludando, mientras que ellos se quedaron riendo, el otro agarrándome por las nalgas descaradamente, me ayudaba a subir las escaleras. Apenas entramos, el que me había estado agarrando las nalgas, volvió a servirme otro trago de güisqui, mientras que el otro, apenas nos dio alcance, de inmediato puso algo de música. En ese breve momento, me di cuenta de lo que estaba a punto de pasarme, pero lo que ahora veo como algo totalmente pervertido, y depravado, que no debí dejar que sucediera, en esos instantes me pareció la cosa más normal, y natural del mundo. Por lo que a medida que yo me tomaba el trago de güisqui, nuevamente me puse a bailar, con ellos, y de inmediato, volvieron acariciar mis nalgas, y a besarme introduciendo sus lenguas dentro de mi boca. Mientras que yo seguí actuando, como creo que lo hubiera hecho, cualquier mujer, en las mismas condiciones y circunstancias en que me encontraba, por un rato seguí bailando con ellos, sintiendo sus calientes vergas contra mis paradas y casi desnudas nalgas. Sin oponer la menor resistencia, dejé que mientras uno de ellos, se colocaba a mis espaldas, me fue conduciendo hasta el sofá de la sala, en el que comencé a recostarme, mientras que el levantó la corta falda del disfraz que yo estaba usando, y bajó los pequeños pantis ...
    ... que cargaba puestos, hasta que me los quitó. El otro poniendo sus manos sobre mis hombros, hizo sin mucho esfuerzo, que yo me fuera inclinando, hasta que de momento me encontré con su erecto miembro, ya fuera de su pantalón, esperando que yo lo cubriera con mi boca. Sin que ninguno de ellos dos me lo dijera, abrí mis piernas, y con mis propias manos separé mis nalgas totalmente depiladas, y casi de inmediato comencé a sentir como el que estaba tras de mí, comenzó por ir introduciendo sus dedos, embadurnados en alguna crema, dentro de mi culo. Mientras que yo silenciosamente, agarré aquel miembro que se encontraba frente a mi cara, y me dediqué a pasar mi lengua por sobre el grueso glande, tal y como si se tratase de un gran barquillo de helado. De momento el que estaba a mis espaldas, sacó sus dedos de mi culo, y sin prisa, pero sin pausa, comencé a sentir como su caliente, y dura verga se iba abriendo paso a través de mi esfínter. Él me fue apretando con sus brazos, contra su cuerpo, hasta que llegó el punto en que ya tenía dentro de mí, enterrado todo su miembro, y aunque sentí algo de dolor, a medida que él comenzó a ir sacando, y volviendo a meter toda su sabrosa verga dentro de mi culo, yo lo comencé a mover, mis nalgas, de un lado a otro, y de atrás hacia adelante, rítmicamente a medida que él no paraba de seguir sacando, y metiendo, su dura verga dentro de mi culo. Apretándome sabrosamente con fuerza, contra su cuerpo, y mordisqueando mi nuca y mis orejas, diciéndome que ...
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