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Reencuentro con el hombre que me hizo una puta infiel
Fecha: 28/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: soyAriel, Fuente: CuentoRelatos
... masajea la entrada de mi ano, estoy a punto de volverme loca de placer, empuja mis muslos hacia arriba y mi culo queda a su merced, su lengua llega a mi ano sin sacar los dedos de mi vagina, lame mi ano rápidamente unos segundos, su lengua hace presión en mi esfínter y logra introducir la punta, sentí que se me aflojaron las piernas y un espasmo recorrió mi cuerpo, -Ay cabrón, nadie me hace gozar como tú, aghhh -exclamé entre gemidos. Sonrió y apretándome fuerte las nalgas empieza a succionar mi ano con fuerza, ese fue el acabose, mi mente se nubló, espasmos recorrieron mi cuerpo y empecé a convulsionar, al sentir mi orgasmo pegó su boca a mi vagina para beber mis jugos vaginales, mi orgasmo fue larguísimo y no dejó de chupar y beber hasta la última gota, me desplomé en la cama extasiada. Tardé algunos segundos en recuperarme, sentía que despertaba de un largo sueño, sonreía y tocándose la verga me dijo: -Mi verga también te extrañó, ¿no quieres probarla? Me incorporé y don Fernando se acostó sobre la cama boca arriba, era tal y como la recordaba, una larga, gruesa y hermosa verga, la verga que me había hecho puta, tan apetecible, la descapullé suavemente para dejar libre la enorme cabeza, rojiza y tan tersa, que se me hizo agua la boca, realmente parecía la verga de un macho joven, con una dureza envidiable, solamente lo delataba la maraña de pelos blancos en su pubis, lamí la cabeza y me maravilló su suavidad, abrí la boca y la succioné, apenas me cabía ...
... en la boca, tenía el mismo sabor a macho que recordaba, que rica verga, con razón había caído a sus pies cuando era tan joven, la recorrí lamiendo el tronco con mi lengua y seguí con sus huevos gruesos y pesados, recorriendo con mi lengua la delicada piel que los envuelve, el olor de sus huevos sudados inundó mi nariz, y más me excitó, regresé a succionar la punta y me agarró la cabeza y empezó a mover su cadera, su verga entraba y salía de mi boca, recorriendo mi paladar hasta llegar al fondo de mi garganta, aguanté las arcadas que me provocó y sosteniendo mi cabeza me la dejó enterrada unos segundos, tenía mi boca repleta de verga, sentía el calor que emanaba de su tronco de carne, salivaba en forma abundante y mi saliva escurría por sus huevos, pensé que se correría en mi boca, cuando expresó. -Aghhh, que rico, que boquita tan rica, estoy a punto de acabar, pero no quiero, mi leche te la voy a dejar dentro de tu rico coño. Me acostó en la cama y me volvió a besar, me abrió las piernas con las suyas y mirándome a los ojos sentí la punta de su verga en la entrada de mis labios vaginales, apoyándose con una mano, frotaba la cabeza de su verga contra mi rajita de arriba abajo, metiendo la punta solo un poco, cuando la cabeza de su verga parecía que iba a entrar, seguía su camino hacia arriba o hacia abajo, estaba desesperada por sentir su verga dentro, cada que pasaba la punta por la entrada de mi coño, echaba mi cadera hacia adelante, a lo que me decía: -Tranquila, ...