1. Mi madre, mi mejor amigo y yo nos lo montamos...


    Fecha: 29/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Zorro Blanco, Fuente: TodoRelatos

    ... gustan las mujeres? —se interesó la madre para sonsacarle.
    
    —Bueno sí, creo que también, aunque la verdad, es que nunca he estado con una.
    
    —¿En serio? ¡No me lo puedo creer! —dijo ella, para quien la noticia de su virginidad en lo que a mujeres se refería, le sorprendió—. Bueno, tampoco pasa nada Marcos, esas cosas surgen —añadió para no hacerle sentir raro.
    
    —Si, la verdad es que me siento atraído por ellas también. Siento curiosidad —dijo Marcos, que aunque de pocas palabras, era sincero y claro en su comunicación.
    
    —¡Vamos y admite que mi madre te pone! —intervino Adri para ponerle nervioso.
    
    Todos rieron con la ocurrencia de su amigo e hijo, aunque luego se pusieron serios.
    
    —No pasa nada Marcos, admito que me sentí alagada cuando Adri me lo dijo.
    
    —¿Se lo has contado? —protestó Marcos girándose hacia su amigo.
    
    —¡Qué! Es mi madre, le cuento muchas cosas íntimas mías.
    
    —¡Ya, pero eso no era tuyo! —protestó Marcos.
    
    —Tranquilo Marcos, de verdad. No te sientas mal porque me haya enterado, en cierto sentido la admiración es mutua, ¿sabes? Cuando te vi aquí desnudo, no pude evitar fijarme en ti también —confesó ahora la madre.
    
    —¿En serio? —preguntó ahora Marcos sintiendo cierta emoción por su confesión.
    
    —¡Sí Marcos, ya os he dicho que sois unos jóvenes muy guapos! —dijo Susana disfrutado de la caliente conversación.
    
    Durante la cena habían tomado un vino espumoso, muy fresquito, que les encantó. Se bebía tan fácil cómo subía, así que cuando llegó ...
    ... el postre y los tres saborearon una deliciosa tarta de chocolate, todos se sentían algo mareados.
    
    —¿Queréis un poco de nata en la tarta? —dijo la madre agitando un bote en su mano.
    
    Ambos asintieron, así que Susana roció sus tartas sensualmente con nata y luego se puso ella también.
    
    —¡Está deliciosa señora! ¡Digo Susana! —dijo Marcos.
    
    —¡Gracias! Tú también eres delicioso —añadió ella, lo que descolocó al joven.
    
    Adri rio y sitió que la cena iba por buen camino.
    
    —¿No te gustaría tomar un poco de nata Marcos? —añadió y tomando el bote lo puso entre sus tetas y echó un cordón de blanca nata entre ellas.
    
    Marcos la miró, vio su acción e incrédulo no supo qué hacer en ese momento.
    
    —¡Vamos tío, saca tu lengua y cómete la nata! —dijo Adri animándole con un golpecito en el hombro.
    
    Marcos se incorporó y se acercó suavemente a Susana, quien expectante aguardaba, sacó su lengua y lamió su generoso escote comiéndose la nata. Lo que no esperaba es que a continuación ella le comiese su boca llena de nata y reclamase un poquito para sí misma.
    
    —¡Hum, qué deliciosa nata! ¿Verdad?
    
    Marcos se sentó un poco aturdido.
    
    —¡Trae aquí mamá! —dijo Adri.
    
    Y ni corto ni perezoso sacó su pene sobre la mesa y echó nata en su punta. Ofreciéndolo a continuación a su amigo Marcos.
    
    Este le miró incrédulo y luego miró a su madre, quien asintió con un gesto de aprobación.
    
    —¡Vamos Marcos, no te sientas cohibido porque yo esté presente!
    
    Marcos tragó la nata y el miembro ...
«1234...»