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Un calentón y un viejo conocido
Fecha: 29/07/2026, Categorías: Gays Autor: ivaang, Fuente: TodoRelatos
... escapó un gemido increíble- Mmmmmm... me la pones durísima, qué apretadito tienes el coño M- Más despacio, mmmh… Por mi parte yo ya empecé a controlar más mis embestidas, en alguna ocasión a Miguel se le volvía a escapar algún grito de dolor, pero el cabrón solo me pedía más y más. M- Mmm... Ahh... No pares, sigue dándome Continué un rato follándole en esa postura, intercalando una follada salvaje con momentos en los que le daba más tregua; sacando mi polla completamente de su culo y se la volvía a meter de una. Yo estaba viendo las estrellas, como ya os había dicho el culo de este tío era increíble, en cada embestida sentía que me abrazaba la polla. Yo necesitaba cambiar de posición, por lo que me incorporé en la cama y le pedí que se levantase, el muchacho no tenía muchas fuerzas en las piernas. Ahora yo estaba tumbado en la cama bocarriba con la polla apuntando al techo. Miguel entendió cuál era su deber, y sin necesidad de mediar palabra se introdujo mi polla de golpe, haciéndonos soltar un gemido al unísono. El cabrón sabía cómo cabalgar una polla. Mis vistas no podían ser mejores: un tío de metro noventa, en un tanga rojo (que aún no se había quitado), con una pedazo de polla de 22cm pidiendo a gritos ser liberada. Miguel sudaba como un cerdo, y eso no hacía sino ponerme más cachondo. Entre unos gemidos salvajes, y atraído como un imán, agarro el pollón de Miguel con mi mano derecha y empiezo a pajearle. Miguel no podía más. M- Mmmmmh… Así... ...
... justo así... Serás un niñato pero qué bien follas. Me encanta tu polla. Ahh... no pares... Yo también estaba cerdísimo, pero aún quería seguir con nuestra sesión de disfrute. A lo que empiezo a azotarle el culo con fuerza y le saco mi polla. Me levanto como puedo y le empujo con fuerza contra la cama, dejándole boca abajo y con el culo ligeramente en pompa. Le abro las nalgas y le vuelvo a comer el culo, el cabrón ya estaba súper dilatado, le pude meter cuatro dedos sin ningún problema. Hacía mucho tiempo que no estaba tan cachondo. En una de estas le hago ponerse a cuatro patas y vuelvo a clavarle la polla de una. En esta ocasión ya era sexo sin piedad. Estábamos follando como auténticos animales y nuestros gemidos eran la prueba de ello. En una de estas me fijo que miguel tenía el móvil tirado en la cama, por lo que decido cogérselo y abrir la cámara sin que se dé cuenta, aprovechando que estaba de espaldas a mí. Empiezo a grabar y aquello parecía una auténtica película porno. Los dos estábamos totalmente desbocados, sudados y abstraídos de cualquier cosa que pudiera estar pasando a nuestro alrededor más allá de la follada de la que estábamos disfrutando, y que además estábamos grabando en vídeo (sin que él lo supiera). Grabarme me estaba poniendo aún más cerdo, y una de estas le agarro del tanga y empiezo a tirar de él, a lo que le pido que gire la cabeza y me mire. Según se da media vuelta, Miguel se da cuenta de que le estoy grabando, y se puso como una ...