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Juegos del deseo - Ammy - Cena familiar 14
Fecha: 31/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... jugar. Lo que en esa noche ocurrió entre Ximena y yo, fue distinto de lo que pasó en los juegos, porque en esa noche no había nada que nos obligara a entregarnos el uno al otro, porque fue decisión de ambos estar juntos, demostrarnos un cariño que descubrimos durante los juegos, un sentimiento que en ese momento nos hacía tocar el cuerpo del otro, que nos hizo desnudarnos y tirarnos en la cama, besándonos, tocándonos, permitiendo que nuestros cuerpos acariciaran la desnudez del otro, tratando de hacer que todo lo que pasó quedara relegado a alguna parte oscura de nuestro pensamiento, aunque solo fuera por unos minutos, aunque solamente ocurriera mientras pasábamos la noche juntos. Fue un trago de vida sentir sus senos aplastándose en mi pecho, experimentar la manera como su vulva se restregaba contra mi sexo, la forma como su humedad me permitía deslizarme entre sus labios y penetrarla, la manera como gemía mientras entraba en su cuerpo, elementos que en marcaron una situación que resultaba tan irreal como perfecta, porque al estar con ella volvía a sentirme bien, volvía a experimentar esa sensación de que alguien me necesitaba, volvía a sentirme hombre. - ¡Ahhh! ¡Chris! - dijo en un susurro, cerca de mi oído, abrazándose a mi cuello, levantando un poco las piernas hasta colocar sus tobillos en mi trasero, presionando contra mis nalgas, haciendo que mis penetraciones fueran más pausadas y profundas, conservando un ritmo que a ambos nos permitió disfrutar de lo que ...
... hacíamos, de esa forma como su vientre me acariciaba mientras yo movía mis caderas para penetrarla en repetidas veces, sintiendo el placer que me brindaba la estrechez de su vientre y esa humedad que me permitía moverme con fluidez en su interior. Besar sus labios mientras hacíamos el amor fue algo mágico, algo que me permitió desconectarme del mundo, que me hizo dejar de pensar y concentrarme en lo que estaba sintiendo, en el cosquilleo que experimentaba en todo mi miembro, en esa sensación deliciosa que nacía en los gemidos de esa mujer y que de nuevo me hacía sentir capaz de complacer a una chica tan hermosa como lo era Ximena, a quien miré a los ojos tan solo por unos segundos, en un breve instante en el que nos separamos, escuchando la forma como gemía, sintiendo la manera como su vagina apretaba mi miembro de esa manera tan deliciosa, sonriendo de una forma tierna, llena de complicidad, creando un momento en el que la piel se me erizó, en el que pude sentir esa conexión con la que antes era mi cuñada y quien al parecer, a partir de ese momento se convertiría en mi mujer. La forma como nos besamos tras ese momento fue especial, más entregada, como si algo en ese instante que compartimos nos hubiera liberado, algo que me hizo penetrarla con movimientos más continuos, tomar sus senos entre mis manos para amasarlos, acariciarlos, para sentir su carne apretujándose entre mis dedos antes de que los llevara a mi boca, de que sintiera el sabor de su piel en mi lengua, de ...