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Él de cinco y yo de 33
Fecha: 02/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fantasías Eróticas Gays Autor: spuriousvarlot, Fuente: SexoSinTabues30
... pasaba su lenguita hermosa por mi cuerpo, me recorría todo. Miraba siempre a mi cara buscando mi aceptación, yo disfrutaba de sus labios hermosos. La boquita del bebé se acercó a mis pezones, me mordió tímidamente el izquierdo y yo lo tomé de la nuca para preguntarle. –Bebé, cuántos años tenés? –Cinco papi, y tú? – Me excitó muchísimo la rectificación de su edad. –Yo 33, bebé. Soy tu papi. –Qué rico papi, de verdad?? –Sí amor, de verdad. Misael empezó a chuparme la pija, de a poco se la iba metiendo en su mini boquita. Sabía cómo poner sus labios para no lastimar, sabía como mover su lenguita. Cada movimiento de su boquita me llevaba al paraíso. –Glup, glup, glup… Ese sonido fan característico de la mamada se mezclaba perfectamente con mis gemidos que me provocaba la boquita de mi nuevo bebecito. La chupaba increíble, yo con mis dedos pulgares acariciaba mis pezones que los tenía durísimos. Tenía miedo de venirme en la boquita de Misael sin antes penetrarlo así que se la quité de la boca,le pedí que se pusiera boca abajo y empecé a mamar su culito. Cuando abrí y vi ese botoncito rosado, tan perfecto casi me desmayo, metí mi cabeza, saqué la lengua estando adentro y lamí ese hoyo como si no hubiese un mañana. –AAaaahhh, aaaah!!! Aaaaaggghh… Misael tenía un culo espectacular, parado, blandito, suave como la seda, el mejor culo que mamé en mi vida. Chupé su cavidad anal por un tiempo, penetré ese año con mi lengua, mientras Misael movía su ...
... culito buscando se cogido por mi lengua. Tenía la verga durísima pero me recosté nuevamente y el bebito entendió todo, empezó a chuparme la verga nuevamente. Obvio que no se la metía toda en la boca pero sí la gozaba. En ese momento levanté mis piernas y ofrecí a Misael mi culo peludo de macho para que le pase su lenguita de bebé. No lo dudó ni un instante, empezó a lamer, lamer y lamer. Su lenguita acariciaba mi ano de macho y me volvía loco. –UUUUHHHH, BEBÉ QUE RICO QUE LO HACES… – Decía yo entre gemidos. Mi verga me pedía entrar en el culo de Misael, estaba desesperada y prácticamente tenía vida propia. –Bebé, vamos, en cuatro. – Le dije. Terminé de quitar sus pequeños interiores, me puse el condón y le pedí a Misa que le diera un besito antes de enterrarsela. En cuatro abrió sus nalguitas y empecé a culearlo como si fuésemos dos animales. Empecé a montar al bebecito como un degenerado, un culo estrecho, hermoso, valía cada centavo. –AHHH SIII MI BEBÉ. QUÉ CULO!!!! –Sii papi, siii, así, que rico!!! Misael tenía su pequeño pito erecto, parecía un dedo meñique. –Qué rico que lo hacemos, papiii, siii… El peque estaba extasiado, nos llevábamos impecable en la cama. Estuvimos en cuatro unos largos minutos hasta que Misa me pidió si me podía cabalgar… y los deseos de un bebé así son ordenes para mí. Me recosté en la mitad de la cama con la pija totalmente dura como roca y Misa vino, abrió sus nalguitas y empezó su cabalgata. ¡Cómo ...