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Luciana y el Amo (iniciación 1ra parte)
Fecha: 06/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: MasterDom1, Fuente: TodoRelatos
Habían transcurrido tan solo 2 meses desde que Luciana había hablado por primera vez con el. Cada minuto que pasaba era un suplicio para su cuerpo que ansiaba nuevamente sentir esa rendición que solo él había podido lograr. Ella sabía que era algo único, diferente y solo con recordar esas órdenes que recibía su entrepierna comenzaba a experimentar lentamente lo que ella tanto anhelaba. Quería volver a sentir escalofríos, sentir su respiración agitada, entrecortada, sentirse sin fuerzas para hablar y dedicarse solo a ser poseída en todas las formas más morbosas y extremas que puedan existir. Deseaba a cada segundo recuperar todas esas sensaciones aunque por momentos y en su día a día su mente volviera en sí y por fuera reprimiese todo. Ella sabía de que estaba hecha, cual era su lugar y él se lo recordaría a cada momento. En su cama, con sus ojos cerrados, abierta de piernas pero sin hacer nada más que ofrecer su coño al aire, su mente traía ese recuerda a cada momento y no podía evitar sentir su corazón acelerarse, su pulso y el palpitar de su clítoris que le recordaba a quien pertenecía. Tenía una orden clara, no haría nada sin el permiso de aquel que la hacía estremecer. El recuerdo de sus palabras al oído, erizaban su piel y derrumbaban la barrera de toda moral que pudiese existir en ella. Luciana tenía muy ...
... claro que ese hombre tenía un poder sobre su cuerpo, que amaba sentir y lo deseaba cada vez más. Pasaban los días y ese deseo se hacía más fuerte. Con cada despertar, no podía evitar sentir sus sábanas acariciando sus pezones, sus muslos, su clítoris…el la hacía dormir desnuda y ella lo disfrutaba como se disfruta una ducha refrescante en días de mucho calor. No podía dejar de pensar en cómo sus pezones deseaban el contacto de sus manos con los azotes que solo el sabía dar. El apretón de las pinzas en sus tetas y en su clítoris mientras le miraba a los ojos y con cada tirón sentía que le entregaba su cuerpo como una ofrenda. Su mente volvía a recordarle quién era su dueño. Ella respondía con total certeza: si amo, mi coño es todo tuyo, mi cuerpo entero te pertenece, solo existo para complacerte. Decir esas palabras y sentir los azotes en su coño con la fuerza justa que ella deseaba sólo la transportaba al placer máximo y al morbo más genuino que pudiese vivir alguien. Desde lo más profundo de su ser Luciana sabía que ese hombre era la imagen perfecta de morbo, rudeza, perversión y pertenencia que había buscado desde hacía años. Nunca había sentido esa necesidad tan fuerte de ser usada violentamente pero a su vez entregarse en cuerpo y alma. Se estaba volviendo una obsesión incontrolable y ambos deseaban más.
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