1. Amigos en la fortuna. Trigésimo segunda parte


    Fecha: 07/08/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: MujerQueDesea, Fuente: TodoRelatos

    Julián bajó esa primera noche a la sala de billar, justo después de que Clara se pusiera el antifaz para dormir. apenas estuvo unos minutos en la cama cuando se dio cuenta de que no le iba a ser fácil conciliar el sueño. Al llegar al pie de la escalera se dio de bruces con el señor Gregor, y Julián se sobresaltó. El mayordomo se disculpó y se ofreció a ayudar a Julián en lo que necesitase. El noctámbulo le pidió un vaso de buen whisky con hielo y que le preparase la mesa de billar; incluso invitó a Gregor a beber y jugar con él, a lo que el buen hombre accedió a hacerle compañía aunque al menos fuese por unos minutos.
    
    –Disculpe por mi indiscreción Gregor, ¿Sophia es su esposa? –preguntó Julián mientras ponía tiza al taco.
    
    –Sí –respondió el empleado–, desde hace cuarenta años.
    
    –Eso es digno de admirar. Llevar tanto tiempo juntos.
    
    –No sabría explicar cuál es la fórmula del amor, si es que la hay, y si es que me lo está preguntando –dijo Gregor mientras aguardaba su turno para jugar.
    
    –Tutéeme Gregor, si no le importa. No, no le estoy preguntando por eso –sonrió–. Imagino que hablar de amor a lo largo de años es pura literatura.
    
    –La literatura es vida en todo caso, amigo Julián. ¿Cómo te va con Clara?
    
    –Es una relación difícil últimamente –respondió Julián sorprendido de que el mayordomo recordase el nombre de su esposa.
    
    –¿Tenéis hijos?
    
    –Tres; dos chicas y un chico.
    
    –Eso une… o desune.
    
    –A nosotros nos ha unido, creo yo. Pero ya empiezan a ser ...
    ... mayores, independientes.
    
    –Comprendo.
    
    –Ahora por circunstancias deberíamos estar más unidos, más felices, pero sucede todo lo contrario.
    
    –Verás Julián, he trabajado para mucha gente. Para gente como vosotros.
    
    –¿A qué te refieres a gente como nosotros? –preguntó Julián dándose cuenta de que ya tenía perdida la partida de billar.
    
    –No te enfades. Se ve de lejos de que sois eso que llamamos “nuevos ricos”.
    
    –¿Tanto se nota?
    
    –Son muchos años de experiencia trabajando para familias adineradas. Pero eso no os hace ni mejores ni peores personas. Lo que quiero decir es que he conocido matrimonios en los que el dinero ha caído como una bomba y no como un bálsamo o una solución.
    
    –Imagino que sí. Habrás visto de todo.
    
    –He visto y he hecho de todo.
    
    –¿Hecho de todo?
    
    –Te lo aseguro. Hay mucho millonario excéntrico –dijo Gregor, soltando de repente una carcajada.
    
    Julián también rió sin querer llevar la conversación más allá, sin querer preguntar por los entresijos de las tareas de Gregor como mayordomo.
    
    De repente, en el umbral de la puerta de la sala de billar, apareció Diane con un bonito camisón verde satinado, que a pesar de no ser escandalosamente atrevido, la hacía muy atractiva. Apenas unos minutos antes había tenido puesto un insulso pijama de verano, pero decidió cambiarse para pasear por la casa. Los dos hombres se quedaron paralizados al verla entrar. Gregor fue diplomático y casi apartando la mirada retomó su papel de fiel servidor.
    
    –¿Desea algo ...
«12»