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Economista y prosti. Nuevos clientes como prosti. Éxito
Fecha: 08/08/2026, Categorías: Confesiones Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... transcurrido unos siete meses desde la primera vez, habíamos pasado por grandes cosas, mi subasta, verme coger por primera vez con Ricardo, gratis! verme coger con su padre, y hacerme doble entre los dos; y ver como mi propio padre me llena la concha de leche. Movimos un sofá individual hasta frente a la puerta, le chupé nuevamente la verga un par de minutos, gozando de sus caricias en mis tetas y de su pija en mi boca. Me subí a él, arrodillada sobre sus muslos digamos, tomé su pija y la apunté a mi raja del amor. Fui bajando lentamente, apretando los dientes, sintiendo aquel tronco dentro de mí como nunca otro. De primer intento no entró toda, pero luego de subir y bajar varias veces, mi cuerpo se amoldó a esa enorme (así lo pensaba entonces) herramienta, y comencé casi a saltar sobre ella. Lo que sí sentía como extremo era el diámetro, mi conchita se sentía tirante, forzada al máximo, pero respondía. Un dedo de Víctor, mojado en saliva jugaba en mi culo a punto de entrar. Y tal como lo pensé, llegó Tommy. Se encontró conmigo de espaldas, montada sobre Vic, saltando sobre su verga, y con mi concha dilatada como si fuera un elástico a punto de reventar. Vic ni se inmutó. Miré por sobre mi hombro, y dije: “hola amor!” me respondió: “veo que se divierten, disfrutá todo eso, que es admirable, ¡los dejo seguir! Y se fue, no estaba previsto que participara, y Vic había pago por mí. Le susurré a Vic: “vamos a la cama?” Y me dijo, “¡seguí que me acabo! “. Aumenté mi ...
... ritmo, y al minuto comencé a sentir sus chorros tibios de esperma. ¡Que rico se sintió! Era inevitable, una parte comenzó a salir mientras yo subía y bajaba sobre su pija, aún dura. Humedeció un dedo en ese esperma que salía y me lo metió por el chiquito. Cuando se ablandó me salí, me arrodillé frente a él y le limpié la verga chupándosela, me encanta, mi concha dejaba gotear leche al piso. Entonces sí nos fuimos a la cama a mimarnos y a que se le parara de nuevo. Me gastó las tetas y las nalgas, me sacó los zapatos que aún los tenía puestos, me encanta dejármelos puestos al coger, y, ¡maravilla! ¡Me inició en el placer de que me chupen los dedos de los pies! ¡Tremendo! Yo volaba, y el comenzó a subir por mis piernas me lamió el culo, y yo le retribuí lamiendo el suyo, depilado como todo alrededor, y no se salvó que le metiera un dedo, lo cual le encantó. Me puso en cucharita y me comenzó a puntear el esfínter con la pija bien ensalivada. No entraba. Se ensalivó dos dedos y me culeó un poco con los dos dedos. Luego apuntó de nuevo su pija y empujó. Otras me habían dado un poco de ardor, ésta directamente dolió, especialmente porque no se detuvo hasta hacer tope cuerpo a cuerpo. Yo transpiraba, gemía, me quejaba. Cuando me hubo empalado por completo se quedó quieto, para que dilatara. Después, siempre en cucharita, se comenzó a mover, ¡yo ya disfrutaba! Largo rato me culeó y cuando dijo: “Te lleno de leche” le dije que no, que en la cola no, la sacó, mi culo era un ...