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Soy la novia de mi hijo
Fecha: 09/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Yocasta, Fuente: TodoRelatos
Hola querida comunidad de todo relatos, he leido los comentarios y observaciones en mi relato anterior, de antemano una disculpa por soy una mujer muy ocupada que escribe en sus ratos libres, a veces no me doy tiempo de revisar lo que escribo, por eso subo de nuevo este relato con algunas modificaciones. Besos Si les dijera que alguna vez se me pasó por la mente, antes de que pasara todos los acontecimientos que estoy por contarles, el llegar a vivir algo tan tabú como ser la novia de mi hijo, les mentiría. Mi nombre es Johana, tengo 44 años y soy del norte del país, desde pequeña fui una mujer fuerte y decidida, tanto así que cuando conocí a mi primer novio se nombre Hector, a la edad de 18 años, salí embarazada puesto que yo lo presione a qué tuviéramos relaciones sexuales, se me ha pasado mencionar que también soy una mujer muy fogosa a la que siempre le a gustado el sexo y la fisionomía masculina. A raiz de mi embarazo mis padres me obligaron a dejar a mi Héctor y llevar mi embarazo a término para así poder dar al bebé en adopción, yo me sentía desconectada, me sentí un poco aliviada al saber que no iba a tener la obligación de ser madre tan joven, a pesar de eso me cuide durante mi embarazo, nada fuera de lo normal y no fue hasta el momento de dar a luz que me entere que el bebé era un varón. Después de eso mi vida continuo un curso normal, de mi ex novio ya no me enteré de nada, en la universidad conocí a un rubio hermoso llamado Alberto que estudiaba ...
... derecho, era diferente al papá de mi hijo secreto pues mi ex era un latino atractivo y Alberto rubio y con una complexión un poco más delgada. Me enamore y nos casamos después de graduarnos, tuvimos 2 hijos, un varón al que llame Ernesto y una niña llamada Ana, era feliz hasta que cumplimos los 20 años de matrimonio, verán la primera década fue todo un sueño en vida, con un estatus economico respetable, un esposo al que amo y 2 hermosos hijos, sin embargo, al atravesar la meta de los 20 años de matrimonio, comencé a notar una monotonía enorme, note los defectos de mi esposo que ahora eran más notorios con la edad, nunca fue deportista y con los años había ganado unos kilos de más, yo también pero yo practicaba senderismo así que todos esos kilos que yo ganaba se me iban al trasero y las piernas y un poco al vientre, por lo que no me veía tan mal; mis hijos seguían siendo unos amores pero cada vez me sentía más desconectada de ellos, no se que pasaba, y para colmo mi gusto por la fisionomía masculina no había disminuido ni un poco, no me malinterpreten, siempre fui fiel a mi esposo, al menos en cuerpo, pero con los ojos y mente varias veces me imaginé en brazos de un desconocido atractivo que veía por la calle o en el súper, no importaba la edad de ese desconocido pero todos eran morochos con aspecto de amante latino, eran mi debilidad secreta. Mi vida era buena en el sentido normal de la palabra pero era aburrida en otros aspectos fundamentales, continuaba sin ningún ...