1. Exorcismo y lascivia en el convento (Cap III)


    Fecha: 09/08/2026, Categorías: No Consentido Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos

    ... sucediendo en ese mismo instante, sobre los bancos de aquel oratorio…
    
    Las monjas, se encontraban completamente desnudas, su único atuendo era la cofia negra y blanca que cubría su cabello…
    
    Como intentando humillar más la figura eclesiástica…
    
    El padre Carles avanzó por el pasillo hasta llegar al altar.
    
    Justo frente a él, encontró a una novicia, muy joven, completamente desnuda, solo con la cofia cubría el cabello.De repente, la noticia levantó la cabeza y miró hacia arriba, abrió su boca y sacó su lengua de la forma más obscena e impúdica posible, desde atrás estaba recibiendo las fuertes vestidas de un ser negruzco y peludo, su cabeza, parecía la cabeza de un carnero negro, unos cuernos Oscuros y retorcidos hacia delante, conferían un aire aterrador a esa majestuosa y aterradora figura masculina, que estaba ensartando a la figura de la joven novicia a la que tenía subida sobre la mesa del altar, a cuatro patas…
    
    Con su cara, casi pegada sobre la mesa y sus brazos, apoyados y extendidos sobre ella, y ese trasero elevado de manera tan Sensual como casi imposible.
    
    Y ese ser peludo y negruzco detrás justo de ella, clavaba una gigantesca verga, dura, negra y sobre todo terriblemente vigorosa.
    
    El padre Carles, asistía a esa escena tan morbosa, como adictiva completamente horrorizado.
    
    La joven novicia al levantar su cara y mirar hacia arriba, comenzaba a orar en latín.
    
    -Pater noster, qui es in cælis…-
    
    El gigantesco monstruo, que la empalaba, daba ...
    ... fuertes empelladas sobre su elevado, blanquecino, e imponente trasero, impidiendo a la joven novicia, pronunciar las palabras de forma medio coherente a causa de los gemidos…
    
    -¿Dónde está tu marido ahora joven novicia?-
    
    Decía el carnero negro, con una doble voz, ronca y satánica.
    
    Carles Miró hacia atrás, y vio como el resto de las monjas, que estaban completamente desnudas y sentadas sobre los bancos oratorios, utilizaban cualquier instrumento como cirios de velas, crucifijos, utensilios de cocina, para introducírselos en sus vaginas y masturbarse violentamente con ellos.
    
    Mientras, en latín, continuaban rezando el Pattern Nostrum.
    
    El joven sacerdote, no sabía qué hacer, estaba completamente paralizado ante tan dantesca escena.
    
    De repente, esa gigantesca mole de pelo y carne musculada, sacó su enorme y endurecido falo del coño de la novicia, acariciando sus cachetes con ese miembro, y apuntando hacia arriba. De repente, un enorme chorro de leche, muy blanca, salió disparado por encima del cuerpo de la novicia, impregnando completamente toda su cofia negra, la joven giró su cara, intentando recibir el segundo latigazo de esperma con su boca completamente abierta, y su lengua soezmente sacada exprofeso para recibir ese latigazo seminal, consiguiéndolo de pleno.
    
    El segundo chorro de esperma, cayó de la manera más impactante sobre la cara de la muchacha, llenando e inundando sus mejillas, el interior de su boca, y sus preciosos y perdidos ojos avellana.
    
    -¿Qué te ...