1. Mi Papá: Gran Pasivo - Encendido con mi Papá #5


    Fecha: 11/08/2026, Categorías: Gays Autor: at33sc87, Fuente: TodoRelatos

    ... una mano mojada en mi pene.
    
    Mi verga reaccionó de inmediato; su tacto de experto no lo podía olvidar, se me paró más de lo que yo creía que se podía parar, me encantaba. Él acariciaba la punta con amor; yo le apretaba los pezones cada vez más fuerte, se dio un poco de vuelta y me encontró en un beso. Amaba su forma de besar; usaba un montón la lengua, quería explorar mi boca. Siguió masturbando. Le estiré la camiseta para poder sacar su pezón, lo vi, lo acaricié y me acerqué para chuparlo. El gimió más. Apretó más mi pene y lo pajeó con más fuerza. Le di amor al otro pezón; también lo saqué para lamerlo. Él me miraba con deseo, con la boca abierta, salivando, con la boca hecha agua por querer mamar. Un hilo de saliva le salió de la boca. Le quité la camisa, le desabroché el pantalón.
    
    Mi mayor sorpresa fue al bajar el jean y encontrar una tanga abajo; la gran puta quería esto. Me puse de rodillas, se la quería chupar, lo vi con deseo a los ojos, olí su verga en la tanga. Era verde, su color favorito. Su pene olía delicioso; lamí la punta a través de la tela; él respondió gimiendo, deseando. Le agarraba el bulto completo y lo movía por todos lados. Olía sus vellos púbicos limpios. Quería sacarla, pero quería seguir disfrutando a esa gran puta. Él se apoyó en el lavatrastos; eso dejó sus pies libres y comenzó a masturbarme con ellos. Me excitó demasiado. Me separé un poco para poder verlo en acción, ver sus pies desesperadamente y a tientas intentar darme placer, frotando ...
    ... mi pene entre ellos. Nos volteamos a ver a los ojos y sonreímos en deseo sincronizado. Me acerqué a su bulto y saqué su pene por un lado de la tanga. Chupé y gritó de placer. Tengo que confesar que gran parte de mi excitación era el morbo familiar. Yo sé que ese pene estaba delicioso, limpio, rasurado, perfecto para chupar, que lubrica fácil y montón, pero mi erección se ponía más fuerte y mi ano más fruncido y deseoso cuando pensaba que la leche que le quería sacar era la que me había dado la vida.
    
    Mi papá era un gran pasivo; incluso tenía experiencia con sus pies, había encontrado el ritmo adecuado para estimularme con sus dedos, con las plantas. Le gustaba el pene con todas sus extremidades, quería semen en todos sus agujeros, igual que su hijo que estaba a sus pies, chupándole la pija. Me metí los dedos para estirar mi ano para él. Mientras mamaba lo miraba a los ojos; él vio mi mano estimulando mi culo. Sus pies estaban acercándose demasiado a hacerme venir, me separé, sus pies brillaban por mi lubricante. No me quise contener, alcancé uno de sus pies y se lo chupé también.
    
    El sabor de su verga, el sabor de mi precum, el olor de sus pies me encendieron demasiado; empecé a gemir como zorra solamente por el morbo de la situación. Mi pene se sentía demasiado duro, a punto de explotar; sus pies sabían delicioso. Iba a explotar. Me ahogaba de placer, no podía ni respirar de las ansias de limpiar esos pies con mi lengua; me metía los dedos en la boca y gemía.
    
    Mi papi ...